25/01/13

En caliente, por Diego Carasusán


Una victoria más

Ganar al Barcelona, el mejor equipo del mundo y puede que de todos los tiempos, invicto en Liga, acechando nuestro récord de imbatibilidad, marcando el gol de la remontada en el último minuto del partido, y en vísperas de San Sebastián. Ni el propio santo hubiera escrito un mejor guión para sus protegidos que el que se vivió el pasado sábado en Anoeta.

Antes del partido contra el Sevilla leí no sé donde que de ganar ese partido se podía dar ese salto de calidad que tanto se anhela. Que esa podía ser una victoria de las que marcan un hito. Pero esa victoria ya está olvidada. Seguramente muchos de ustedes no recuerde ni el resultado.

Las victorias que marcan son las conseguidas contra los grandes, y quién más grande, hoy por hoy, que el Barcelona. 

Esa victoria, la del 'hito histórico', ya está conseguida, pero el salto de calidad no se logra con tan sólo tres puntos. Ese salto cualitativo se logra ganando ante otros rivales, de menor entidad, como, por ejemplo, el Celta de Vigo. Es en esos campos de Dios donde se logran los  grandes objetivos. Bien lo sabemos los realistas que vimos perder en Balaídos la que podía haber sido la tercera Liga de nuestra querida Real.

El sábado el equipo demostró de lo que es capaz. Pero ahora toca refrendarlo.