13/04/11

En caliente, por Diego Carasusán*

Código D


El domingo, antes de irme a la camica, intenté tragar el ‘sapo’ del Calderón entrando en foros realistas, mirando la clasificación, volviendo a hacer cábalas y buscando calificativos a la nefasta racha de nuestra querida Real. Curiosamente, muchas de las palabras que venían a mi mente empezaban por D.

La situación que ahora padecemos ha sido originada por la desidia y desmotivación de los jugadores cuando tenían el objetivo en la mano. Esa desidia nos ha llevado a la derrota continuada y a la progresiva decepción de la afición. El club ha entrado en un creciente descrédito y una depresión generalizada causada por la desesperación de ver cómo se derrumba todo lo construido en la primera parte de la temporada. La espada de Damocles pende sobre nuestras cabezas.

Como el nombre de un servidor, quizás la clave en esta recta final también empiece por D, la D de Diego Ifrán, que parece ser el único jugador de mediocampo hacia delante que tiene la garra suficiente para crear peligro. O la D de Demidov, quien a pesar de llevar cuatro días en el equipo se ha hecho con el mando en la zaga.

El próximo domingo, a las 17 horas, llega el Sporting a Anoeta. Ese es el verdadero DÍA D de la Real. Si no conseguimos ganar, otra de D, la de descenso, estará mucho más cerca de hacerse realidad.

¡Que Dios nos pille confesados!

*Diego Carasusán es escritor (autor del libro "Txapeldunak" en conmemoración de los 25 años de la primera Liga de la Real), presidente de la Peña Real Tudela y periodista del Diario de Navarra.

12/04/11

J. 31: Atlético de Madrid 3-0 Real Sociedad

¿Y?



Jugar con tres centrales no funciona; poner en liza a tres pivotes como Markel, Elustondo y Aranburu, tampoco. El experimento de los dos delanteros naufragó en Valencia ante el Levante como respuesta a la muy demandada petición de la afición. ¿Y ahora qué? ¿Cómo se sale de aquí?

Cualquier equipo firmaría la situación estática en la que se encuentra la Real. Con unos cuantos equipos por detrás, a cinco puntos de volver a jugar en Huesca. Lo que nadie firmaría, y es lo que más preocupa, es la enorme presión que sobre el equipo de Martín Lasarte recae ahora mismo y la tendencia a la baja, muy baja, que arrastra en las últimas semanas.

¿Que cuándo empezó? Resulta difícil fijar un partido en el que los astros se aliaron para ir contra la Real y a la nave empezó a entrarle agua. El momento, en general, fue cuando la gente empezó a pedir luchar por Europa. Ese debate, el mismo que en la resaca de la derrota del Calderón suena a siglo pasado, enturbió el ambiente y la derrota contra el Deportivo -¡qué horror!- puso los pies de todo el mundo en la tierra.

Se había acabado la buena suerte, la puntería y el olfato. Con partidos parecidos, ahora era el rival el que daba primero, la defensa realista cada vez parecía peor y el ataque estaba en su peor forma de la temporada. Todo quedó al aire. Y así, domingo tras domingo. Deportivo -no fue domingo, pero para el caso, lo mismo-, Málaga, Racing, Hércules y Atlético de Madrid fueron capaces de meter en barrena a un conjunto que antes, contra el Espanyol -ese duelo por Europa- y contra el Levante -empezó a sonar esa letanía de "a asegurar cuatro o cinco puntos cuanto antes"-, ya había dado una mala imagen.

Ante tanta mediocridad, uno lo tiene difícil para decir cuál es la peor primera parte de la temporada. Si la de A Coruña o la de anteayer en Madrid. La cuestión está en que Martín Lasarte quería que los nervios afloraran en la grada local, que ya protesta por cualquier cosa, aunque anteayer tuviera el entretenimiento de vilipendiar al vasco-el-que-no-bote. Once minutos le duró al uruguayo su experimento trivotoso, lo que tardó en adelantarse el Atlético de Madrid a la salida de un córner a favor de la Real tras el que, por fin, hubo una falta táctica. La ausencia de costumbre de hacerlas provocó, sin embargo, que la Real no la aprovechara para situarse en el campo. Y gol de Filipe Luis. El primero de la temporada. Ya saben...

Adiós al planteamiento en once minutos frágiles. A partir de ahí, más fragilidad, más desorientación pero casi nada de nervio. Jugadores como Griezmann solo aparecían a balón parado y Prieto sigue lejos de ese carácter que parece demostrar en el anuncio del espíritu de Atocha. Otro de los que aparecen en el spot, Zurutuza, ni siquiera fue de la partida.

El único que fruto de su trabajo y posterior acierto se ganó su jornal fue el guardameta, Claudio Bravo, que atajó más goles que pudieron caer en una tarde aciaga. Y lo peor de la tarde es que no fue la primera aciaga. Y, activado el modo-pesimista, lo peor de lo peor es que no se adivina solución.

Ni aunque el presidente, Jokin Aperribay, llegue a decir que Martín Lasarte cuenta con todo el apoyo del club. Porque... ¿y?


Ficha técnica
Atlético de Madrid: De Gea, Ujfalusi, Perea, Godín, Filipe, M. Suárez, Reyes (Raúl García, min. 87), Koke (Juanfrán, min. 75), Tiago, Kun Agüero y Diego Costa (Diego Forlán, min. 71).


Real Sociedad: Bravo, Carlos Martínez, Demidov, Ansotegi, Estrada; Markel, Elustondo (Zurutuza, min. 58), Aranburu, Prieto, Griezmann (Sutil, min. 71) y Tamudo (Ifrán, min. 64).


Goles: 1-0, min. 12: Filipe Luis. 2-0, min. 44: Mario Suárez; 3-0, min. 78: Kun Agüero.

Árbitro: Álvarez Izquierdo (colegio catalán). Amarillas a Tiago, Kun Agüero; Demidov.


- Crónica web Real Sociedad.
- Crónica de Juan Rodríguez Millán.
- Acta RFEF.