En caliente, por Diego Carasusán*
Monsieur Comet, Monsieur Montanier
Todo buen realista que se precie conoce la Maldición de Monsieur Comet. Comet era un bigotudo francés que, a principios del siglo pasado, presidía el Club Ciclista San Sebastián. Por aquel entonces, el auge del fútbol comenzaba a sentirse con fuerza en la ciudad y la entidad ciclista ayudó a un grupo de practicantes de este nuevo deporte a poder competir a nivel nacional. Bajo su licencia y con el nombre de Club Ciclista San Sebastián, esos chavales, pioneros de nuestra querida Real Sociedad, lograron el primer título de fútbol de su historia en 1909. Este título y la creciente afición al fútbol hicieron que, pocos después, se formara la Sociedad de Football.
El nuevo deporte fue ganando espacio al ciclismo hasta el punto de que el velódromo, que poco antes se había construido, fue demolido para construir el campo de fútbol de Atotxa. Este atropello hizo montar en cólera a Monsieur Comet, propulsor del citado velódromo, que en un ataque de ira lanzó su archifamosa maldición: “La Real nunca será campeona”. Durante siete décadas, esta maldición se cumplió a rajatabla. Pero justo cuando los libros de historia estaban a punto de cambiar la foto de Tutankamon por la de Comet…, llegó el título de Copa de Zaragoza. De eso hace casi 25 años, y casi 24 desde que eliminamos a un Primera División en esta competición.
Desde entonces, todo han sido frustraciones, vergüenzas, sinsabores, pasotimos y asqueos varios. Ayer, la Real volvió a eliminar a un equipo de Primera: el Granada. La misión se encarriló en casa con un 4-1 que ponía el cruce en franca ventaja para nuestros intereses…, pero con la Real sobre el campo todo puede pasar. Así, el 2-0 que reflejaba el marcador de Los Cármenes con más de 20 minutos por jugarse puso a muchos (y a un servidor incluido) al borde de un ataque de nervios.
Según cuentan las crónicas, la Real salió dormida, a verlas venir, y casi se cae con todo el equipo. El Granada, a solo un gol de la clasificación, se volcó sobre el área donostiarra. Fue entonces cuando Monsieur Comet se puso la camiseta rojiblanca y porfió por cumplir un capítulo más de su maldita maldición. Pero la Real pasó.
Quizás Comet todavía tenga un rinconcito en su corazón para la Real o puede que esto de la maldición sea una chorrada, pero yo apuesto porque el bigotudo francés se apiadó de su compatriota Montanier, a quien una eliminación tan humillante como la que se estaba gestando podía volver a poner en el disparadero.
Lo importante es que la Real ha pasado a octavos de la Copa, que parece haber recuperado el rumbo en Liga, y que le va a venir de perlas estos días de vacaciones para ordenar la casa y encarar con las pilas cargadas un 2012 que promete emociones fuertes.
¡Feliz Navidad!
Zorionak!
*Diego Carasusán es escritor (autor del libro "Txapeldunak" en conmemoración de los 25 años de la primera Liga de la Real), presidente de la Peña Real Tudela y periodista del Diario de Navarra.
El nuevo deporte fue ganando espacio al ciclismo hasta el punto de que el velódromo, que poco antes se había construido, fue demolido para construir el campo de fútbol de Atotxa. Este atropello hizo montar en cólera a Monsieur Comet, propulsor del citado velódromo, que en un ataque de ira lanzó su archifamosa maldición: “La Real nunca será campeona”. Durante siete décadas, esta maldición se cumplió a rajatabla. Pero justo cuando los libros de historia estaban a punto de cambiar la foto de Tutankamon por la de Comet…, llegó el título de Copa de Zaragoza. De eso hace casi 25 años, y casi 24 desde que eliminamos a un Primera División en esta competición.
Desde entonces, todo han sido frustraciones, vergüenzas, sinsabores, pasotimos y asqueos varios. Ayer, la Real volvió a eliminar a un equipo de Primera: el Granada. La misión se encarriló en casa con un 4-1 que ponía el cruce en franca ventaja para nuestros intereses…, pero con la Real sobre el campo todo puede pasar. Así, el 2-0 que reflejaba el marcador de Los Cármenes con más de 20 minutos por jugarse puso a muchos (y a un servidor incluido) al borde de un ataque de nervios.
Según cuentan las crónicas, la Real salió dormida, a verlas venir, y casi se cae con todo el equipo. El Granada, a solo un gol de la clasificación, se volcó sobre el área donostiarra. Fue entonces cuando Monsieur Comet se puso la camiseta rojiblanca y porfió por cumplir un capítulo más de su maldita maldición. Pero la Real pasó.
Quizás Comet todavía tenga un rinconcito en su corazón para la Real o puede que esto de la maldición sea una chorrada, pero yo apuesto porque el bigotudo francés se apiadó de su compatriota Montanier, a quien una eliminación tan humillante como la que se estaba gestando podía volver a poner en el disparadero.
Lo importante es que la Real ha pasado a octavos de la Copa, que parece haber recuperado el rumbo en Liga, y que le va a venir de perlas estos días de vacaciones para ordenar la casa y encarar con las pilas cargadas un 2012 que promete emociones fuertes.
¡Feliz Navidad!
Zorionak!
*Diego Carasusán es escritor (autor del libro "Txapeldunak" en conmemoración de los 25 años de la primera Liga de la Real), presidente de la Peña Real Tudela y periodista del Diario de Navarra.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada