13/09/11

My way. Carta a Chema

Estimado Chema:

Me sorprendió tu invitación a la revolución. Nos pediste que el jueves pasado bajáramos a Sevilla a hablar, como las Cortes de Cádiz que se convocaron para 1812 precisamente desde Sevilla. En nuestro caso, sin Real Madrid ni FC Barcelona. Que esta “Liga es una porquería” y hay que hacer algo. No somos pocos los que estamos de acuerdo: el fútbol es fútbol y ya sabemos que en un minuto Agirretxe y Griezmann pueden empatar los goles de Xavi y Cesc, pero sí, Chema, tienes razón. Hay que poner unas garantías previas que, dicho sea, tampoco garantizarán nada porque el fútbol seguirá siendo fútbol pero, pase, todos nos quedaríamos más tranquilos. A Sevilla, nos llamaste a Sevilla en una iniciativa que fue audaz, pero solo fue eso: solo audaz y solo iniciativa.

Al recoger los platos de la mesa te darías cuenta, Chema, de que Jokin no bajó. Él lo explicó en Donostia veinticuatro horas antes: “La Real va a estar en el lado del cambio y va a trabajar con los que quieran entrar en ese cambio. No viajamos para participar solo en una imagen, para eso nos quedamos en casa”. Los ventajistas venden el empate contra el Barcelona como un favor devuelto por los culés para que no podáis (podamos) seguir hablando de “Liga de mierda”. Los otros ventajistas, los amigos de Carles, de dos despistes de su equipo que permitieron la igualada. Como si el rival no existiera o como si, en última instancia, los despistes no existieran. Claro, tan perfectos son que…

Te comentaba, Chema, que sí, que vamos a cambiar y estoy de acuerdo con Jokin, al que le verás el sábado. Vaya por delante que mi filiafobia y mi confianzadesconfianza permanente hacia los presidentes de la Real es un mal endémico que traigo desde que nos gobernó José Luis. El mismo que algunos de tus colegas, no sé si tú también, amagan con quitárselo de en medio. La cosa es que ahí sigue y os gobierna. Bueno, ahí sigue.

Vosotros veréis, pero como dijo Jokin, las decisiones que afectan a todos hay que tomarlas en un foro en el que estemos todos. Vigila en tu entorno. Con presidentes como Patxi Izco, que acuden a tus reuniones “a modo testimonial”, muy lejos no vamos a llegar, precisamente. Ni redactaremos una nueva constitución para el fútbol profesional que, queridos reyes magos, tenga en cuenta también al resto del fútbol, el que se deja las rodillas en campos de gravilla asesina.

A todo esto, no te creas que no sé que estás pendiente de la sentencia del caso Minutas, por el que la Fiscalía ha pedido tu ingreso en prisión durante 30 años. Que se dice pronto. Tú sabrás si tus historias en la Marbella de Gil y Muñoz sucísimas, sucias, limpias o limpísimas. No me meto: es cosa tuya, de la justicia y los marbellíes, pero, si me permites, nunca me pareció puro el oro que brillaba en Marbella. Así acabaron allá, desde luego, y veremos cómo acaba lo tuyo.

Por eso y porque es a quienes más les corresponde, son Valencia y Atlético de Madrid quienes tienen que empezar a abrir la boca. El que más fuerte ha hablado has sido tú, Chema, justo cuando ha coincidido con vuestro bajón deportivo. Caída (si vuestro equipo fuera de Madrid o Barcelona, desde el otro lado se apresurarían a llamarlo “fin de ciclo”) que quizás se deba a que no habéis fichado como esperabais –Dani Alves, Renato o Adriano no se fichan todas las temporadas-, quizá porque el modelo que incrementa la diferencia entre Barcelona-Madrid y el resto se ha consolidado o quizá por una mezcla de ambos factores.

Nos propones poco menos que refundar el fútbol, como cuando la Junta Central Suprema de Sevilla llamó las Cortes de Cádiz que redactarían La Pepa. Tras periodos de mayor apertura, siempre acababan llegando los primos de Zumosol a dar el golpe en la mesa (y la partían). Veremos dónde acaba esta historia de las televisiones que no solo debe tratar sobre las televisiones y que debe tener como escenario la LFP. Nada fuera de ella.

No bajamos aquel jueves a vuestros despachos pero bajaremos este viernes a vuestro césped, que es lo que nos importa. Cuídame a los míos y que gane el mejor, Chema, verbigracia, nosotros. Yo no puedo ir a Sevilla esta vez. Ya sabes, lo de todos los años por estas fechas: el Festival de Cine y las estrellas que nos visitan. Entre otras, viene Glenn Close, la de los dálmatas. Toca quedarse a cuidar de la cachorrada, no vaya la mujer a querer hacerse un abrigo de los suyos.

Supongo que Jokin bajará. Ya te contará él si eso cómo lo vemos por aquí, pero tenemos mucho trabajo por delante para sacar adelante la dichosa revolución que decías. Las revoluciones están muy bien. Sobre todo cuando se hacen con buena letra, enteras y poco a poco.

Con Dios, Chema.