24/04/11

Jornada 33: Athletic 2-1 Real Sociedad

Tacos


La muerte dulce, por dulce, no deja de ser muerte. La Real patinó más de una vez por culpa de los tacos de sus botas y acabó por hincar las rodillas en San Mamés en un duelo que duró cuarenta y cinco minutos. La primera parte: en concreto, hasta el 2-1. A partir de ahí y antes, tanto los quince minutos finales del primer acto como todo el segundo, fue un ir y volver a la portería de un Raúl Fernández que debutaba y se doctoraba en la puerta bilbaína.

Y punto final, porque los realistas atinaron de tres cuartos en adelante entre poco y muy poco. Mucho balón largo -como si fueran ese Athletic que acabó con ¡seis amarillas en los últimos treinta minutos!-, poca cabeza y menos coherencia a la hora de torpedear una defensa que, por momentos, echaba la gota gorda ante un peligro real más bien escaso.

En la resaca del derby, muchos realistas todavía se preguntan por qué no se trajeron el que sería su segundo empate a domicilio de la temporada tras el de Almería (segunda jornada). Otros, los pocos, se congratulan y se lamentan al mismo tiempo de que los de Lasarte explotaran por una vez y dejaran de hacerlo el resto la única vía que tenía peligro en San Mamés.

Entrar en el área con el balón controlado se suele premiar. La Real tiene futbolistas para ello: desde atrás, un Aranburu que recuperó tono; más adelante, Griezmann, Zurutuza o Prieto. Fue precisamente el antiguotarra objeto de un penalti que, con 2-1 y camino al descanso, podía haber cambiado mucho el escenario, porque antes la Real había reducido distancias en un pase de la muerte de Griezmann con el que Javi Martínez acuchilló a su guardameta.

La caverna mediática del Botxo -también existe- contraargumentará ese posible penal con la pena máxima que le hizo Ansotegi a Llorente, las dos o las cinco que Fernández Borbalán dejó sin señalar. Sin reconocer explícitamente que Prieto fue objeto de falta en el área, lo reconocerán como tal al ponerlo al mismo nivel que lo sufrido por el atacante riojano.

Es un estilo que funciona. Durante la semana, el Athletic lloró, recurrió, se comparó con Pepe y, como la orca simpática aquella que saltaba por encima de un espigón, liberó a Muniain poco antes de que empezara la película. Armó el taco por la izquierda -que la Real sepa cerrar las bandas ante el rival que sea empieza a ser tan inalcanzable como el sueño del Parnaso- y empujó, tras un error clamoroso de Diego Rivas en la marca, un balón que Bravo había atajado a uno de los pocos disparos de Llorente. El tanto diluyó la consistencia -no muy sólida, es cierto- que habían mostrado los de Lasarte y llevó al Athletic al 2-0.

De nuevo el atacante de Rincón del Soto en la jugada: deja a Toquero y cruza un disparo ante el que Bravo, que salvaría dos ocasiones claras en el partido, poco pudo hacer. Un par de minutos después, la Real redujo distancias gracias a un nuevo autogol del Athletic -en la ida San José se cubrió de gloria- y puso mucha inquietud sobre el campo bilbaíno.

En la segunda mitad llegaría una ocasión de Diego Ifrán en el primer palo; Demidov en el segundo a la salida de un córner -el primer gol que marque el noruego con la Real será más difícil que ese tiro- y un chut de Prieto al que respondió Fernández con tranquilidad. El conjunto de Caparrós, consciente de lo que tenía y, por lo tanto, de lo que carecía, se agazapó en torno a su área y el campo, su propio campo, empezó a hacérsele tremendamente largo. Tan solo tuvo una ocasión digna de mención en la segunda parte: un tiro de Javi Martínez con asombrosa facilidad en una falta en la que la defensa de la Real se fue, en un momento, a Babia.

Casi para no volver, porque los balones parados que tenían los de Lasarte a favor iban, salvo el de Demidov, cada vez peor tirados. Griezmann, que rondó el gol sobre todo en la primera mitad, acertó en casi ningún tiro o centro y no lució del todo por dentro como se esperaba cuando el técnico uruguayo sentó a Zurutuza por Sutil para meter por dentro al francés. Tamudo también estaba en el campo, pero no tuvo su noche.

Lasarte no hizo el tercer cambio: no tenía nada con lo que dar respuesta a tanto pelotazo y tanto descontrol en el que se había convertido el partido. No tenía a un Llorente, ni Fernando ni Joseba. Caparrós sentó al suyo: el cuento estaba finiquitado. Se podían haber jugado otros noventa minutos más -físicamente la Real era muy superior a un equipo que quiere ganarse una plaza europea-, que el resultado no hubiera cambiado porque la Real no pulsaba las teclas necesarias. Esas mismas que en un par de jugadas había tocado.

Dirán que, viniendo la Real de donde venía y cómo venía, perder así en Bilbao no es malo. Lasarte incluso se atrevió en la rueda de prensa: "Si no ganamos, si no empatamos, que por lo menos sea de esta manera". Sí, pero no es consuelo al pensar que el empate estaba en la mano. No conseguir un resultado positivo en Bilbao ante un equipo que es lo que es y no más es una frustración. Y como tal hay que asumirlo, más allá de lo positivo de alejar el recuerdo de partidos como contra Hércules o Málaga.

La Real volvió a funcionar sin funcionar. Enchufó ganas a un cuerpo que en A Coruña dio pena y a punto -en el fondo, les cuento, no tan cerca como parece- estuvo de rascar un punto en San Mamés. Esa plaza donde, con más boca y espíritu que juego, la mayoría auguraba de salida un 5-0. Pudo hacerse realidad en el minuto 24, cuando los realistas se acongojaron y dejaron de vituperar tacos feos y gordos. Era un duro espejismo en el que las bandas de la Real se evaporaban, la defensa del balón parado se convertía en agua de borrajas y que duró tan solo quince minutos, los que fueron del 0-0 al 2-1.

Todo esto, poco, fue, sin embargo, suficiente.




Ficha técnica
Athletic Club: Raúl, Iraola (De Marcos, min. 50), Ekiza, San José, Amorebieta (Gurpegui, min. 67), Javi Martínez, David López, Muniain, Toquero y Llorente (Susaeta, mni. 78).

Real Sociedad: Bravo, Carlos Martínez, Ansotegi, Demidov, Estrada, Rivas, Aranburu, Prieto, Griezmann, Zurutuza (Sutil, min. 73) e Ifrán (min. 58 Tamudo).

Goles: 1-0: Muniain, min. 18; 2-0: Toquero, min. 28; 2-1 Javi Martínez, p.p., min. 32.

Árbitro: Fernández Borbalán (colegio andaluz). Amarillas a Orbaiz, San José, Toquero, Gurpegui, Amorebieta, De Marcos; Aranburu, Tamudo.


- Crónica web Real Sociedad.
- Crónica EFE.
- Acta RFEF.