En caliente, por Diego Carasusán*
A por la permanencia
No sé ustedes, pero yo ya he empezado a hacer mis cuentas para lograr la permanencia, y en algunas (las más catastrofistas, eso sí) no me salen. El objetivo está en la mano, hay que ser realistas, pero como sigamos haciendo el mingafría como en las últimas cuatro jornadas, no va a ser fácil.
Actualmente, a falta del número mágico de diez jornadas para el final, estamos a nueve puntos del descenso. A cualquier persona normal que sepa algo de fútbol este colchón le parece más que suficiente para finalizar el campeonato sin pasar agobios, pero nosotros somos de la Real y sabemos que en este equipo todo puede pasar.
Si analizamos el calendario que tenemos por delante, la cosa tampoco pinta tan mal. Se puede decir que los partidos que tenemos en casa son asequibles, mientras que las salidas son muy complicadas. En concreto, por Anoeta tienen que pasar, por este orden, Hércules, Sporting, Barcelona, Zaragoza y Getafe. Las salidas son de aúpa. Tenemos que visitar, también por este orden, al Racing, Atlético de Madrid, Bilbao, Valencia, y Sevilla.
Calculo que la salvación rondará este año los 44 puntos, con lo que necesitamos todavía tres victorias en diez partidos. Si impera la lógica, la salvación pasará por sacar adelante tres de los cinco partidos que tenemos en casa, algo bastante asequible ya que, exceptuando al Barça, el resto son equipos a los que se les puede (y debe) ganar. Más difícil va a ser rascar en los desplazamientos. Puede ser que logremos algún punto ante un Racing que parece desinflarse tras el efecto positivo que supuso la llegada de su nuevo propietario o frente a un irregular Atlético de Madrid, pero pescar en San Mamés, Valencia o Sevilla se me antoja muy difícil.
Además de los nueve puntos de ventaja sobre el 18º clasificado, otro dato para el optimismo es que entre la Real y los puestos de descenso hay siete que configuran también un colchón clasificatorio que hay que tener en cuenta.
La Real no puede relajarse. Los equipos que están con el agua al cuello van a afrontar este último tramo de la Liga especialmente motivados y no van a perdonar una. Esa tensión competitiva es la que debe recuperar nuestra querido equipo para no pasar apuros innecesarios en una temporada que, por ahora, se está completando de forma brillante.
*Diego Carasusán es escritor (autor del libro "Txapeldunak" en conmemoración de los 25 años de la primera Liga de la Real), presidente de la Peña Real Tudela y periodista del Diario de Navarra.
Actualmente, a falta del número mágico de diez jornadas para el final, estamos a nueve puntos del descenso. A cualquier persona normal que sepa algo de fútbol este colchón le parece más que suficiente para finalizar el campeonato sin pasar agobios, pero nosotros somos de la Real y sabemos que en este equipo todo puede pasar.
Si analizamos el calendario que tenemos por delante, la cosa tampoco pinta tan mal. Se puede decir que los partidos que tenemos en casa son asequibles, mientras que las salidas son muy complicadas. En concreto, por Anoeta tienen que pasar, por este orden, Hércules, Sporting, Barcelona, Zaragoza y Getafe. Las salidas son de aúpa. Tenemos que visitar, también por este orden, al Racing, Atlético de Madrid, Bilbao, Valencia, y Sevilla.
Calculo que la salvación rondará este año los 44 puntos, con lo que necesitamos todavía tres victorias en diez partidos. Si impera la lógica, la salvación pasará por sacar adelante tres de los cinco partidos que tenemos en casa, algo bastante asequible ya que, exceptuando al Barça, el resto son equipos a los que se les puede (y debe) ganar. Más difícil va a ser rascar en los desplazamientos. Puede ser que logremos algún punto ante un Racing que parece desinflarse tras el efecto positivo que supuso la llegada de su nuevo propietario o frente a un irregular Atlético de Madrid, pero pescar en San Mamés, Valencia o Sevilla se me antoja muy difícil.
Además de los nueve puntos de ventaja sobre el 18º clasificado, otro dato para el optimismo es que entre la Real y los puestos de descenso hay siete que configuran también un colchón clasificatorio que hay que tener en cuenta.
La Real no puede relajarse. Los equipos que están con el agua al cuello van a afrontar este último tramo de la Liga especialmente motivados y no van a perdonar una. Esa tensión competitiva es la que debe recuperar nuestra querido equipo para no pasar apuros innecesarios en una temporada que, por ahora, se está completando de forma brillante.
*Diego Carasusán es escritor (autor del libro "Txapeldunak" en conmemoración de los 25 años de la primera Liga de la Real), presidente de la Peña Real Tudela y periodista del Diario de Navarra.

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