07/10/10

La reunión entre Gure Reala y los organizadores de la 'Trobada' se resuelve a favor de los primeros

No habrá Marcha de San Sebastián en el desfile, el Kursaal no se teñirá de blaugrana y el monumento será retirado el lunes

La reunión que Gure Reala solicitó a los organizadores de la cumbre mundial de peñas barcelonistas en diciembre, nada más conocerse que iba a tener lugar en Donostia, se celebró ayer. A una semana del comienzo del encuentro, dos representantes de la organización realista (su presidente, Xabier Almandoz, y su vicepresidente, Iván Ruiz) y tres de los promotores (dos de la Penya Blaugrana Donosti, incluido su presidente Xanti Pablo; y una tercera del Espai Catalunya Topalekua, la presidenta de su consejo directivo, Cristina Lagé) mantuvieron un encuentro moderado, tal y como se había comprometido a hacer, por el diputado foral Iñaki Galdos, aunque aseguró no ir en calidad de político. Este acudió junto al responsable de prensa de su Departamento en la Diputación.

En total fueron siete los asistentes y las conclusiones, tras las polémicas con el Ayuntamiento -ausente ayer- sobre el programa, tres principales. Y en las tres, los organizadores acabaron por comprender las demandas de los aficionados realistas. De esta manera, se comprometieron a que no se interpretará la Marcha de San Sebastián en la tamborrada prevista por Egia y Gros desde el Paseo Federico García Lorca hasta el Kursaal; a que el palacio de congresos no será engalanado con luces azules y rojas y a que el monumento que pretendían que descubriera el presidente barcelonista, Sandro Rosell, se colocará en el jardín del restaurante Via Fora y será retirado el lunes, una vez pasado el fin de semana.

Tres días desde mañana que acercarán a Donostia más de 1.200 personas, más de la mitad procedente de Cataluña, tal y como recoge Sport. Esa misma información de la cabecera catalana da a conocer que la peña blaugrana donostiarra, además de con la hinchada realista, "también un desencuentro con la mayor parte de las peñas barcelonistas de Euskadi". Aunque concluye el periodista, Toni Closa, que "en fin, la Trobada pinta muy bien".

06/10/10

En caliente, por Diego Carasusán*

Entre palos, danzas y versos

El sábado, mientras la Real jugaba ante el Espanyol, en la plaza de los Fueros de mi querida villa de Ablitas se celebraba el Paloteado. Para quien no sea conocedor del folclore ribero, explicaré que el Paloteado es un acto en el que se mezclan los bailes de los danzaris con una parte teatral protagonizada por cuatro personajes: el Mayoral (representante de las clases pudientes), el Rabadán (pastor que simboliza al pueblo llano), el Diablo (encarnación del Mal), y el Ángel (representante del Bien).

Es esta parte teatral la que mayor protagonismo tiene en un espectáculo que está muy arraigado en otras localidades riberas. Los cuatro personajes hacen un repaso a todo lo acontecido durante el año en la localidad a través de varios versos satíricos. El alcalde y los concejales suelen ser su blanco preferido, pero cualquier vecino que haya protagonizado alguna anécdota puede ser objeto de comentario y burla pública en una plaza que se encuentra abarrotada de espectadores.

Entre esos espectadores se encontraba el sábado un servidor. Este año, por primera vez, he colaborado -mínimamente- con el equipo de guionistas que elaboran los versos que leen los personajes. Ellos se encargan de recopilar todos esos chascarrillos que se comentan entre los vecinos y de darles forma de poesía para adaptarlos al Paloteado.

Como algo sabía del guión y cuando iban a llegar los descansos, pude desdoblar mi personalidad y seguir al mismo tiempo el desarrollo del espectáculo y las incidencias del partido que la Real jugaba en Anoeta y que, para mi fortuna, retransmitía el bar de la plaza.

Para que se hagan una idea de lo que es el Paloteado, déjenme que les haga un resumen
del último año de la Real con los versos característicos de este acto. El guión del Paloteado de la Real 2009-2010 sería algo así:

La Real cumplió hace un año
su primer centenario,
todavía estábamos en Segunda
y con muchos apuros monetarios.

Los resultados empezaron a llegar
gracias a la labor de la cantera,
y el equipo puso por fin
el ansiado rumbo a Primera.

Todo salía rodado…
¡y hasta metió un gol Bravo!,
pero todavía quedaba mucho toro
desde los cuernos hasta el rabo.

Tras la gran victoria ante el Cádiz
sólo nos faltaba un puntico.
“¡Me voy para Anoeta Cristina…
…vuelvo en un ratico!”

Ante el Celta nos la jugamos
y la cosa salió genial,
marcó primero Prieto
y Bueno la volvió a clavar.

Tras tres años en el desierto
regresamos a nuestro lugar,
ya teníamos ganas todos
de volver a Bilbao a cagar.

Tras seis partidos en la élite
ya llevamos siete punticos,
el equipo parece asentarse,
vayamos poquico a poquico.

No me veo en la Champions,
ni tampoco en el Infierno.
¡Seamos cautos de una vez…
…apostemos por el término medio!

Y para acabar les digo bien alto
que mi equipo es fenomenal
por eso griten conmigo…
¡Gora la Real Sociedad!

03/10/10

Jornada 6: Real Sociedad 1-0 RCD Espanyol

Equilibrio



Las dos derrotas a domicilio pesaron. Y pesaron mucho. Anoeta se enfrentó ayer a la primera prueba de fuego en Primera: tras cuatro encuentros sin lograr el triunfo y tres consecutivos sin rascar un punto -pese a merecerlo en el primero de ellos-, la Real volvía a casa con cuatro puntos, en una floja decimosexta posición y, sobre todo, tras ofrecer dos imágenes paupérrimas en campos propicios como Pamplona y Mallorca. Lejos del ambiente festivo y poco acomplejado de la tarde del Villarreal o la noche de estrellas ante el Madrid de Cristiano Ronaldo, el partido ante el Espanyol ya tenía otras claves.

Y muy diferentes. Tanto que pese a serlo, la Real no parecía un recién ascendido, sino que volvía a ser ese equipo que había encadenado muchas temporadas en la máxima categoría y que esta vez volvía a tener que salvar match-balls. El optimismo-casi-eufórico de las tardes anteriores se evaporó ante el Osasuna y cuatro días después se fueron las ganas de cualquier broma.

Por eso, Lasarte reconocía después del choque ante el Espanyol que lo tenía "en mente", el técnico charrúa dejó para otra tarde lo de partir con Tamudo y Llorente en punta. "Nuestro equipo es un equipo de equilibrio" y consideró que la Real necesitaba de un resultado como el de ayer para esas probaturas. Tampoco tiró de la dupla durante el partido aunque el choque y la afición se lo pedía del descanso en adelante.

Después de un inicio muy correcto del equipo de Pocchetino, haciendo su propia declaración de intenciones con un par de posesiones prolongadas, la Real tomó el mando rápido y puso las ocasiones sobre la mesa. Tamudo de un cabezazo, Martínez de un disparo cruzado o Prieto que no enganchaba un pase de la muerte de Griezmann llevaban el peligro al área de Kameni, mientras que los periquitos avisaban con una gran ocasión de Osvaldo que permitía a Claudio Bravo empezar su particular recital de paradones.

Fue la noche del guardameta chileno. Desde el comienzo y hasta, sobre todo, el final, Bravo desbarató no menos de cinco ocasiones claras de gol del conjunto de Pocchetino, aunque el Espanyol apenas inquietó la meta realista con insistencia hasta que encajó el gol. Los donostiarras, con eso del "equilibrio" y la seguridad, se mostraban incapaces de ejecutar transiciones rápidas con las que sorprender a la defensa visitante. En esos ataques más pausados, el centro del campo no era capaz de hilar jugadas con cierta claridad.

Por eso, esa Real más preocupada en madurar sin recibir tantos disponía del choque a su antojo ante un rival con calidad pero sin prisa. El Espanyol, además, apenas se llevaba balones de cabeza, por lo que acrecentaba la superioridad de un conjunto que jugaba en casa. Pero lo hacía sin su principal rematador de cabeza, aunque Tamudo ya marcó de un testarazo en Almería y ayer a punto estuvo de batir a Kameni en un cabezazo casi imposible. Anoeta quería más madera.

Lasarte, sensato rayante lo timorato, no apostó por esa vía. La segunda parte se desarrolló por los mismos derroteros: la Real, más cansada, dominaba, el Espanyol presentaba las cartas de peligro en unos contragolpes más rápidos que los locales y el ambiente de Anoeta no empujaba como en las ocasiones anteriores, si bien las decisiones de Turienzo Álvarez calentaban el percal. Con esto, Lasarte esperó al 67' para sentar a Tamudo y meter a Llorente y diez minutos más para hacer lo propio con Griezmann y el holandés Sarpong, que debutaría con la Real en un Anoeta cuya nueva hierba también procedía del país de los tulipanes.

El nuevo césped, al que el fuerte calor vivido durante la jornada en Donostia no había ayudado, presentó un buen aspecto, aunque en las entradas más fuertes acababa por levantarse. Como Anoeta con el gol. Tras un par de amagos, esos efectos ópticos, Sarpong se disponía a chutar una falta directa desde donde Cristo perdió el mechero. Lo estrelló en el palo de Kameni, pero con tan buena suerte que el rechace dio en el defensa Forlín, que en una posición acrobática pretendía despejar lo que al final fue el 1-0.

A falta de cinco minutos, el escenario cambiaba: de sufrir para amarrar un punto, Anoeta se disponía a echar más lágrimas que sudor por guardarse el preciado botín de los tres. Y la grada, al igual equipo, lo tuvo que hacer, porque los futbolistas, derrengados, no eran capaces de aguantar la pelota y matar el partido a base de gilicorners.

En el descuento, el Espanyol, volcado en el área de Bravo, se topó con el cancerbero realista en dos ocasiones. Las mismas que desbarató y con las que se ganó que el respetable le ovacionara al final de un partido que parecía entre Tamudo y el Espanyol que acabó con victoria de la Real gracias a dos protagonistas inesperados como Sarpong y el visitante Forlín.


Ficha técnica
Real Sociedad: Bravo, Carlos Martínez, Ansotegi, Mikel González, De la Bella (Labaka, min.88), Rivas, Aranburu, Xabi Prieto, Zurutuza, Griezmann (Sarpong, min.79) y Tamudo (Llorente, min.67).

RCD Espanyol: Kameni, Galán (Chica, min.31), Forlín, Ruiz, García, Duscher, Márquez, Luis García, Verdú, Callejón y Osvaldo (Alvaro, min.73).

Goles: 1-0: Forlín en propia meta al intentar deshacerse del la falta directa que Sarpong había estrellado en el poste.

Árbitro: Turienzo Álvarez (colegio castellano-leonés). Amarillas para Griezmann; Luis García, David García, Víctor Ruiz y Chica.


- Crónica EFE.
- Crónica web Real Sociedad.
- Crónica web RCD Espanyol.
- Acta RFEF.