31/10/10

Jornada 9: Málaga 1-2 Real Sociedad

Tres años



Era el 25 de noviembre de 2007. Riesgo, Martínez, Labaka, González, Gerardo, Markel, Elustondo, Estrada, Prieto, Aranburu y Delibasic. Aquella noche, Coleman alumbró a esa Real que casi tres años después repite a siete de sus jugadores -todos de casa- y derrota al mismo rival, que se presentaba como una apisonadora arábiga, cuando más lo necesitaba. También el equipo del jeque, que había puesto 6.000 euros de prima por cabeza y victoria. El Málaga volvió a hincar las rodillas ante la Real.

Lo hizo porque su rival, que no rascaba bola lejos de Anoeta, jugó con intensidad desde el calentamiento y defendió bien, o al menos, mejor que en otras tardes. Se anticipaba ante un equipo cuya principal arma era la velocidad en el juego y al que le acabó por pesar haber cosechado cuatro derrotas consecutivas ante los suyos. Ya cuentan con una más.

Martín Lasarte prometía sorpresas para el enfrentamiento de Málaga y los aficionados ya calculaban con Zurutuza en el pivote o con tres centrales. La sorpresa real vino cuando, poco después de las cuatro de la tarde, las hojas de alineaciones traían a Markel Bergara y Gorka Elustondo en el mismo once. "¿Acaso no tuvo suficiente con lo de Pamplona?". No.

La pifia de Lasarte contra el Osasuna se convirtió en acierto en acierto en Málaga. Y no por eso lo de Pamplona deja de ser un error mayúsculo. Cuando bajó al Reyno de Navarra, el uruguayo lo hizo cambiando de cuajo al doble pivote, cosa que no hizo en La Rosaleda con respecto a la cita anterior, la del Almería. Entonces jugó el de Beasain con Rivas y ahora le tocaba bailar con Markel. Y la pareja funcionó, pese a que Zurutuza por delante no tuviera su día.

Pero dos jugadores como Griezmann y Prieto mejoraron sus prestaciones respecto a los anteriores partidos lejos de Donostia. Lo contrario que De la Bella, a quien Quincy y Eliseu le dieron un par de buenos meneos que si el colegiado González González hubiera pitado lo que tenía que pitar, en el penalty que señaló -contra la Real, claro- tenía que haber expulsado al catalán.

Al igual que la quinta amarilla a Antoine, merecida tras una falta en la que el trencilla dio ley de la ventaja en una jugada que se alargó tanto que la cartulina cayó en el olvido. No así las dos penas máximas, una por mitad, que dejó sin pitar en el área de Arnau. El trabajo de González González fue malo de solemnidad y bien pudo costar caro al conjunto que entrena Lasarte. Todo por no pitar cuatro cosas graves que hubo, dos favorables a cada bando.

Aun así, la del colegiado no fue la única dificultad a la que tuvo que hacer frente una Real que quería lograr su segunda victoria en dieciséis partidos a domicilio. Ansotegi caía lesionado de la cadera al cuarto de hora y tenía que dejar entrada a un Labaka que entraría frío pero que, en casi todas las jugadas supo y pudo solventar la papeleta con clase.

Menos en la del gol. Tras la falta de De la Bella en el área -la de la segunda amarilla-, Bravo detuvo el primer penalty que para un guardameta realista en Primera desde enero de 2003. Pero con escaso resultado, ya que tras volver a solventar el rechace, la jugada siguió hasta que Juanmi, vivo, se aprovechó de uno de los pocos instantes de despiste realista. 1-2 a falta de trece minutos más el descuento.

El Málaga, con su público enfadado, apretó. Lo que hasta ese momento había sido tan bonito corría el riesgo de almerizarse. Griezmann y Llorente, con buena presencia de Prieto, habían conseguido poner tierra de por medio un minuto antes del descanso y diez a la vuelta de los vestuarios. Sí, con Markel, Elustondo y todos los demás sobre el campo. La Real no era la Real de Mallorca, Pamplona o Valencia.

Así que con un marcador tan apretado, el choque acabó como tenía que acabar pero no tanto como se pensaba que podía terminar. El Málaga, una vez había acortado la distancia, echó el resto, pero se apagó poco a poco. Tanto que el tiempo de largo descuento que decretó ese candidato a la nevera apenas sirvió para que los de Ferreira inquietaran a Bravo. ¡La Real, que en la primera mitad ya se había ido a la esquina en la escandalosa cifra de cuatro ocasiones, sacó un córner en esos minutos finales!

Tras esos minutos angustiosos -donde el preparador físico Pablo Balbi la bienmontó y fue expulsado-, siete titulares de esa Real que derrotó al Málaga en 2007 alzaban los brazos en señal de victoria, sin cargas pesadas en la espalda. Los otros cuatro, hacían lo propio. Tres descubrimientos como De la Bella, Griezmann y Zurutuza, amén de la vuelta de Joseba Llorente. Que aquella Real que nació con la tozuda apuesta de Coleman y caminó junto a Eizmendi, Lillo y Lasarte madura poco a poco es incuestionable. Tanto que dará tardes de cal como la de Málaga, pero que también repetirá la de Pamplona o Mallorca. Es la Real. Un equipo que cuyo delantero dice: "Si toco tres balones y uno es gol, me voy contento a casa". Y que dure.


Ficha técnica
Málaga CF: Arnau, Jesús Gámez, Stadsgaard, Welington, Sandro Silva, Mtiliga (min. 56 Juanmi), Apoño (min. 80 Edu Ramos), Eliseu, Seba, Quincy y Fernando (Edinho).

Real Sociedad: Bravo, Carlos Martínez, Mikel González, De la Bella, Ansotegi (min. 20 labaka), Markel, Elustondo (min. 85 Rivas), Xabi Prieto, Griezmann, Zurutuza (Min. 65 Aranburu) y Llorente.

Goles: 0-1 Griezmann, min. 43; 0-2 Llorente, min. 55; 1-2 Juanmi, min. 77.

Árbitro: González González (colegio castellano-leonés). Amarillas a Edinho; De la Bella, Zurutuza y Llorente.


- Crónica EFE.
- Crónica web Real Sociedad.
- Crónica Juan Rodríguez Millán.
- Acta RFEF.