06/10/10

En caliente, por Diego Carasusán*

Entre palos, danzas y versos

El sábado, mientras la Real jugaba ante el Espanyol, en la plaza de los Fueros de mi querida villa de Ablitas se celebraba el Paloteado. Para quien no sea conocedor del folclore ribero, explicaré que el Paloteado es un acto en el que se mezclan los bailes de los danzaris con una parte teatral protagonizada por cuatro personajes: el Mayoral (representante de las clases pudientes), el Rabadán (pastor que simboliza al pueblo llano), el Diablo (encarnación del Mal), y el Ángel (representante del Bien).

Es esta parte teatral la que mayor protagonismo tiene en un espectáculo que está muy arraigado en otras localidades riberas. Los cuatro personajes hacen un repaso a todo lo acontecido durante el año en la localidad a través de varios versos satíricos. El alcalde y los concejales suelen ser su blanco preferido, pero cualquier vecino que haya protagonizado alguna anécdota puede ser objeto de comentario y burla pública en una plaza que se encuentra abarrotada de espectadores.

Entre esos espectadores se encontraba el sábado un servidor. Este año, por primera vez, he colaborado -mínimamente- con el equipo de guionistas que elaboran los versos que leen los personajes. Ellos se encargan de recopilar todos esos chascarrillos que se comentan entre los vecinos y de darles forma de poesía para adaptarlos al Paloteado.

Como algo sabía del guión y cuando iban a llegar los descansos, pude desdoblar mi personalidad y seguir al mismo tiempo el desarrollo del espectáculo y las incidencias del partido que la Real jugaba en Anoeta y que, para mi fortuna, retransmitía el bar de la plaza.

Para que se hagan una idea de lo que es el Paloteado, déjenme que les haga un resumen
del último año de la Real con los versos característicos de este acto. El guión del Paloteado de la Real 2009-2010 sería algo así:

La Real cumplió hace un año
su primer centenario,
todavía estábamos en Segunda
y con muchos apuros monetarios.

Los resultados empezaron a llegar
gracias a la labor de la cantera,
y el equipo puso por fin
el ansiado rumbo a Primera.

Todo salía rodado…
¡y hasta metió un gol Bravo!,
pero todavía quedaba mucho toro
desde los cuernos hasta el rabo.

Tras la gran victoria ante el Cádiz
sólo nos faltaba un puntico.
“¡Me voy para Anoeta Cristina…
…vuelvo en un ratico!”

Ante el Celta nos la jugamos
y la cosa salió genial,
marcó primero Prieto
y Bueno la volvió a clavar.

Tras tres años en el desierto
regresamos a nuestro lugar,
ya teníamos ganas todos
de volver a Bilbao a cagar.

Tras seis partidos en la élite
ya llevamos siete punticos,
el equipo parece asentarse,
vayamos poquico a poquico.

No me veo en la Champions,
ni tampoco en el Infierno.
¡Seamos cautos de una vez…
…apostemos por el término medio!

Y para acabar les digo bien alto
que mi equipo es fenomenal
por eso griten conmigo…
¡Gora la Real Sociedad!