14/09/10

Jornada 2: Almería 2-2 Real Sociedad

El horno se estropeó



Casi todo iba bien. Tanto que Griezmann hacía cinco minutos que había estrellado un balón en la madera. Iba a ser el 1-3. La Real, algo encajada en su campo, había contrarrestado las fuerzas iniciales del Almería y había conseguido meter su cena en el horno. Ahí estaría poco más de 45 minutos y tras ellos, el plato listo para servir a la mesa. Pero la cena se estropeó cuando mejor pinta tenía.

Juanma Ortiz -un chico que cosió a codazos a Xabi Prieto pero que acabó el partido- ponía un centro largo para que Ulloa -un viejo conocido de anteayer- lo bajara, lo controlara y acabara de marcar, en torno al minuto 90, el empate a dos. La defensa de la Real, a cuyo mando estaba un Mikel Gonzalez seriamente enfadado consigo mismo al acabar el partido, volvió a hacer un manchón en su hoja de servicios.

La primera parte la cubrió como pudo, sobre todo gracias a un impecable Claudio Bravo. Concedió demasiadas faltas -cinco- al borde del área que el conjunto almeriense no supo aprovechar y Piatti bailó por su costado izquierdo lo que quiso. Tanto que su gol fue en fuera de juego. Crusat tampoco dejó de imitar al argentino mientras que el cañonero Bernardello y el ariete Goitom intentaban apurar sus opciones ante una defensa realista que rayó muy lejos de lo que hizo en la primera jornada de Liga o en las anteriores en Segunda.

Eso aunque los miedos ante las sorpresas que podía deparar Lillo para la visita de la Real -con escuchar a algunos parecía que el de Tolosa igual preparaba un campo triangular- desaparecieron pronto. El Almería, salvo el gol encajado en el minuto 8, interpretó el mismo papel que en su arranque en Pamplona: una primera parte fulgurante en la que a partir de la media hora decayó. La igualdad de la segunda mitad deshizo a los dos equipos hasta el empate a cero final.

En el Juegos Mediterráneos ocurrió algo parecido, pero con goles. El primero fue obra de Tamudo. Esta gran noticia llegó procedente de otra igual de buena: una magnífica asistencia de un Zurutuza que, como Prieto, acabó roto a guantazos, golpes y mamporrazos. De ahí, tras casi toda la insulsa segunda parte, llegó el empate. El Almería se estiró a la desesperada, centro de Ortiz y toda la historia ya conocida.

La Real pecó de blanda en defensa y de poco ambiciosa en ataque cuando disponía de campo, tiempo y oportunidades para hacerlo. Las buenas pinceladas sueltas de Aranburu, Tamudo o Sutil quedaron en eso y acabó por dispersarse tanto sobre el campo como mentalmente. Y lo pagó dejándose dos puntos en Almería.

Que los jugadores, sobre todo jóvenes, iban a pagar un peaje en su vuelta/estreno en Primera era lo lógico. Pero no por ser previsible deja de ser doloroso o será admisible per sécula seculorum. La euforia inicial se ve refrendada con el partido de Almería porque la Real supo manejar bastantes fases del partido. La euforia inicial se ve evaporada después del partido de Almería porque un jugador procedente de Segunda como Ulloa quita a la Real dos puntos y esa suculenta cena de campeones que algunos habían empezado a degustar.

Lo estaban haciendo antes de tiempo. Esto no acaba más que de empezar.


Ficha técnica
Almería: Diego Alves; Michel Macedo, Santi Acasiete, Juanma Ortiz; Modeste M'Bami, Bernardello, Fabián Vargas (Ulloa, m. 57), Valeri (Corona, m. 72); Piatti, Crusat y Goitom (Ortiz Bernal, m. 83).

Real Sociedad: Bravo; Carlos Martínez, Mikel Gonzalez, Ansotegi, De la Bella; Rivas, Aranburu; Xabi Prieto, Zurutuza (Viguera, m. 76), Sutil (Griezmann, m. 64) y Tamudo (Markel, m. 86).

Goles: 0-1, m.8: Tamudo. 1-1, m. 20: Piatti. 1-2, m.32: Sutil. 2-2, m.91: Ulloa.

Árbitro: Iglesias Villanueva, del colegio gallego. Amarillas para Juanma Ortiz, Corona; Mikel Gonzalez y Rivas.


- Crónica EFE.
- Crónica web Real Sociedad.
- Crónica de Juan Rodríguez Millán.
- Web de la UD Almería.
- Acta RFEF.