23/09/10

Gure Reala: "No es necesario tocar símbolos donostiarras para que mil visitantes se sientan muy bien tratados"

La noticia, a finales de 2009, pilló por sorpresa a quienes se enteraron de que Donostia acogería la cumbre mundial barcelonista de este año. Desde entonces, los catalanes han dado pasos para convertir la capital guipuzcoana en la capital mundial del barcelonismo por unos días.

La respuesta a la cita -que en 2011 volverá a Barcelona después de que nadie la quisiera organizar fuera de la capital-, escasa al comienzo pero paulatinamente más importante, ha venido liderada por unas pocas peñas y por la asociación Gure Reala, que ya se ha reunido con las instituciones. La última cita fue con el concejal de Turismo donostiarra, Enrique Ramos, que ya mostró su perplejidad ante la oposición que había generado la cumbre. Iván Ruiz, su vicepresidente, ofrece algunas respuestas ante los acontecimientos.

MR- ¿Por qué protesta Gure Reala ante la cumbre mundial de peñas barcelonistas que se celebrará en Donostia?
IR- Dentro de nosotros hay un ciudadano y un aficionado de la Real. El aficionado de la Real está en contra, y el ciudadano entiende y respeta que un grupo de visitantes quiera pasárselo bien en San Sebastián. Protestamos porque como asociación somos aficionados y creemos que en ese deber de apoyar y defender a nuestro equipo, este evento no es positivo para la Real Sociedad.

¿Cuándo empezaron con las protestas?
Tras meses de debate, la primera acción oficial fue mostrar nuestra opinión a las diferentes instituciones que atañen al evento. Informamos de nuestra opinión al club, al señor Galdos [diputado de Deportes y Acción Exterior] y tratamos de contactar con los organizadores del evento para conocer más detalles. El pasado día en Anoeta, en el partido contra el Real Madrid, mostramos una pancarta con el lema “Barçaren Trobada Donostian? Gipuzkoa Txuriurdin”.



Dice que se han puesto en contacto con la peña barcelonista organizadora. ¿Cuál ha sido su respuesta?
Hemos tratado de hacerlo en dos ocasiones por correo electrónico, sin respuesta. Trasladamos nuestra disponibilidad a reunirnos con ellos al señor Galdos hace meses y al concejal Enrique Ramos recientemente. Hasta ahora no hemos obtenido respuesta alguna.

¿Cómo valoran el papel de las instituciones públicas en esta polémica?
Somos conscientes de que las instituciones deben velar por los intereses generales de la economía y del ciudadano, que no tiene por qué ser aficionado de la Real. Sin embargo, como aficionados, no estamos contentos con el agravio comparativo que supone dar tanta protección a un evento del F.C. Barcelona cuando nuestras peñas se quejaron de lo contrario en un congreso igualmente interesante para la ciudad como fue el X Congreso de peñas de nuestro centenario.

La semana pasada, tras una polémica sonada en su blog, el propio edil Enrique Ramos les recibió en el Ayuntamiento. ¿Qué valoración hacen de la reunión?
Positiva en la medida que el concejal pudo conocer otros puntos de vista que hasta ahora no había considerado. El concejal se mostró desconcertado por conocer reacciones negativas en su blog y cumplimos la misión de informarle, junto con un grupo de peñas. Dijo entender nuestra molestia y adquirió el compromiso de intentar lograr una reunión con los organizadores.

A intermediar por esa posible reunión también se comprometió Iñaki Galdos. ¿Se celebrará?
Para que haya una reunión hacen falta al menos dos partes. Gure Reala siempre ha sido una parte dispuesta al diálogo.

¿Qué buscan en esa reunión?
Hacer comprender por qué este evento duele a Gure Reala y a un grupo de peñas de la Real Sociedad, hacer comprender que no es necesario tocar símbolos donostiarras como la Tamborrada de la Unión Artesana, colorear los cubos del Kursaal de rojo y azul y descubrir monumentos del evento, todo con el objetivo de que mil visitantes se sientan muy bien tratados. Tienen derecho a venir, ¡por supuesto!, pero creemos que se puede minimizar el daño a los realistas y a la Real.

¿Qué esperan de esos días de cumbre en Donostia?
No sé bien qué esperar, porque un aficionado de la Real no tiene nada que ver con uno del F.C. Barcelona, y sus congresos probablemente sean diferentes. Viendo ediciones anteriores en internet, uno espera desfiles blaugranas y, durante tres días, nuestros pequeños verán cómo el Barcelona y sus colores son parte de nuestra ciudad.

En la cita de mayo quedaron en volver a reunirse con el diputado Galdos en "2-3 meses". ¿Se han encontrado de nuevo?
No, aunque nos ha recordado recientemente que tenemos pendiente una comida. No hemos podido porque estamos absorbidos por nuestros trabajos y el trabajo de la asociación, pero se producirá. Siempre estamos dispuestos a hablar de la Real Sociedad y Galdos, en ese sentido, siempre se ha mostrado dispuesto también.

Gure Reala, la asociación
Antes de aquella, mantuvieron reuniones con el consejo de administración y otros agentes sociales para presentarse y presentar labor que pretendían desarrollar. ¿Qué es Gure Reala y en qué consiste su papel en el panorama realista?
Somos una asociación de aficionados. Veíamos que alrededor de la Real hay una constelación de peñas, grupos cuyo objetivo primordial es apoyar y viajar con el club. Pero no existía una asociación de aficionados cuyo objetivo sea alimentar el debate, fomentar una crítica constructiva y diferenciar lo que es el debate institucional (juntas de accionistas, acciones, candidaturas), de lo que le preocupa al aficionado (gradas, abonos, trato al aficionado, gestos del club).

¿No temen que les identifiquen como un nuevo intento de Apars o les tachen de "oposición badiolista"?
No sólo no lo tememos, sino que contábamos con que hubiera recelos, porque esas asociaciones no fueron muy fructíferas. Nuestro ámbito es diferente. Se aleja de las acciones y de las candidaturas, cuyo hábitat son las juntas de accionistas. Se aproxima al debate de defensa del club y crítica desde el ángulo del aficionado, porque creemos que no importa quién te guste para ser presidente. Muchos aficionados podemos ponernos de acuerdo en muchas cuestiones.

¿Con cuántos miembros cuenta Gure Reala?
En estos momentos tenemos 80 asociados. Es un dato que nos gustaría ver crecer para que aquellos que miran los números solo cuantitativamente también lo consideren. Además, somos 400 en nuestro grupo de Facebook y nuestra web tiene un número importante de visitas. Más allá de los números, nos importa que seamos capaces de recoger el sentir de la mayoría de los aficionados realistas o de que nuestras propuestas, fruto de reflexión interna, sean bien acogidas por esa mayoría. Ese es el número que nos importa, más allá de cuántos pagan la pequeña cuota que supone ser miembro de Gure Reala.

¿Cuáles van a ser sus próximos pasos?
La trobada va a finalizar en muy poco tiempo y ahora estamos hablando mucho de ella. Lo lógico es que en breve estemos dedicados a aspectos que rodean al día a día del club y a dotarnos de elementos estructurales que hagan que Gure Reala pueda responder mejor y más rápidamente a las expectativas de los aficionados. Sin olvidar que próximamente haremos la asamblea anual en la que daremos cuenta de nuestro primer año da andadura y validaremos con los asociados nuestras propuestas de futuro.

¿Cómo valoran la situación actual de la Real?
La Real que nos preocupa ahora es la que salta al campo los fines de semana. Y nos preocupa porque el futuro del club va unido indefectiblemente a la consolidación en primera división. En los tres primeros partidos hemos dado una sensación de intensidad, garra y entrega que esperemos se repita toda la temporada y que son las señas que nos tienen que hacer que este año cumplamos el objetivo de mantenernos con los menos apuros posibles. Nosotros, como aficionados estaremos toda la temporada tras ellos para que el logro se consiga cuanto antes.

¿Son optimistas con el futuro del club?
No somos futurólogos y no sabemos lo que va a pasar con la Real como club. Lo que deseamos es que unido a la estabilidad deportiva, haya una estabilidad institucional y se instaure una transparencia de gestión, de forma que los aficionados nos sintamos a gusto en nuestro club en todas sus facetas.