03/02/10

En caliente, por Diego Carasusán*

El fútbol es increíble

El fútbol es increíble. El Mallorca, equipo revelación en Primera División, se adelantó ante un Xerez que andaba desahuciado. Todo hacía pensar que los bermellones ganarían fácil el encuentro, y más cuando Adúriz se disponía a lanzar un penalti que podía haber supuesto el 0-2. Pero no. El Mallorca falló el penalti y el Xerez, contra todo pronóstico, remontó el encuentro.

El Tenerife había avasallado al Zaragoza durante la primera mitad. Los maños no sabían ni por dónde les pegaba el aire y parecía un milagro que hubiesen llegado al descanso con su portería a cero. Eso cambió al inicio de la segunda mitad. El Tenerife marcó por fin y todo el mundo pensaba que los puntos se iban a quedar en casa. Pero no. En cinco minutos, el Zaragoza marcó tres goles y terminó el partido sin apuros.

El Málaga visitaba el Vicente Calderón donde le esperaba un Atlético de Madrid exultante tras lograr su pase a las semifinales de la Copa del Rey. Los andaluces, con el agua al cuello, no parecían un rival complicado para los madrileños y todo presagiaba una cómoda victoria local. Pero no. Los blanquiazules ganaron 0-2 y respiraron a costa de una de las -a priori- mejores plantillas de la Liga.

El domingo, todavía resentido por el extraño 2-2 cosechado por la Real en Anoeta, puse la radio para ver cómo llegaban los partidos al descanso. Mi atención estaba puesta, como no, en el partido del Nàstic y del Numancia. Los sorianos empataban a cero ante el Celta y los de Tarragona ganaban desde el primer minuto del partido al Murcia. En ese instante, el locutor anunció penalti en Tarragona a favor del Nàstic y mis esperanzas de que el Nàstic pinchara en casa se empezaron a esfumar. Los locales marcaron y yo maldije en voz alta el resultado. Fue entonces cuando saque a pasear mi ‘sapiencia futbolística’ y comenté con mi mujer el resultado.

- Ves Cris…, estos del Nàstic no son tan ‘tontos’ como nosotros. Estos tíos no perdonan penaltis como hacemos nosotros en Anoeta y se van al descanso con un 2-0 y con el partido sentenciado.
- Pero…, ¿no es posible que el Murcia remonte?
- Joé, cari. Cómo se nota que no tiene ni idea de fútbol. El Murcia está en descenso y con un 2-0 en contra y jugando fuera de casa esos no remontan ni de coña...

Una hora después de semejante vaticinio digno del mejor de los profetas el partido de Tarragona acabó con 2-3 a favor del Murcia. El fútbol es increíble. Y para muestra, otro botón. Hace un par de semanas, la Real aventajaba al cuarto clasificado en diez puntos y tenía dos partidos en casa por delante ante el Elche y Las Palmas. Si alguien me dice entonces que de esos seis puntos, sólo íbamos a sacar uno, me hubiera reído en su cara. Pero fue así. Pero lo mejor es que, sabiendo de antemano tan pobre puntuación a favor, hubiera apostado a que la diferencia con el cuarto clasificado se habría reducido a seis o siete puntos. Pero no. Lo increíble es que, tras dos pinchazos en casa, la ventaja sigue siendo de diez puntos.

Por todo esto, elucubrar sobre cuántos puntos harán falta para subir; dónde puede la Real ganar, dónde empatará y dónde perderá; o, simplemente, qué pasará el sábado en Murcia, son meras pérdidas de tiempo. No sé qué harán ustedes pero yo, después de lo de este fin de semana, paso de hacer cuentas y me declaro ‘inepto total’ en materia futbolística.


*Diego Carasusán es escritor (autor del libro "Txapeldunak" en conmemoración de los 25 años de la primera Liga de la Real), presidente de la Peña Real Tudela y periodista del Diario de Navarra.