Una guerra intestina en el Athletic acerca a Castillo a San Mamés
Para el socialista vizcaíno de la II República, Indalecio Prieto, no había "animal más peligroso que un requeté recién comulgado". En el fútbol, no hay nada más peligroso que un entrenador amo y señor de la parcela deportiva. Eso es lo que ocurre en Bilbao y lo que ha hartado al vicepresidente deportivo Joseba Inchaurraga hasta llegar a dimitir (después de sostener hace ocho meses: "Tenemos la mejor cantera de Euskadi") o al directivo Juan Manuel Delgado, miembro de la Comisión Deportiva y que hoy se descuelga en El Correo con unas declaraciones en las que acusa al club que dirige de falta de seriedad.
Los casos Balenziaga y Murillo han colmado el vaso. Del lateral, Delgado se pregunta: "¿Una temporada después ya no vale? No entiendo nada. ¿Para qué pagamos lo que pagamos por él?". Un millón de euros a la basura. Sobre el segundo también es claro: "A principio de la pasada campaña nos dijo [Caparrós] que había que renovarle. Le renovamos por dos años y ¡ahora no cuenta con él! ¿Ahora los dos son malos? No entiendo nada. Lo peor es que Macua le permite hacer [al propio Caparrós] lo que quiera, y eso no puede ser así. Esto no es serio". El de Utrera está enfadado y Delgado sabe qué busca: "Forzarnos a que le traigamos los tres o cuatro fichajes que nos ha pedido".
Joseba Llorente, Mikel Arteta y Raúl García eran los fichajes que pidió Caparrós después de una tarde cantando bilbainadas. Por ahora cuenta con las caras nuevas de Díaz de Cerio y Óscar de Marcos. Los próximos en llegar pueden ser Paul dandi Abasolo (recién ascendido a Segunda con el Real Unión) y el realista Xabi Castillo. A estas horas, parece más factible parece la llegada del zurdo unionista que la del lateral de Durango.
Porque la Real ha dicho "no" a la pírrica oferta del Athletic por el jugador. 500.000 euros según informa Iñaki Izquierdo en El Diario Vasco de hoy. Más insultante resulta que el eterno rival plantee esa propuesta ni un año después de llevarse a Balenziaga por el doble y sin siquiera haber debutado en Segunda, donde Castillo ya ha superado la centena de partidos.
Todo apunta a que el club de Ibaigane intentará quitarle al Racing de Santander el fichaje del zurdo, ya que, lejos de los fuegos de artificio de Joaquín Caparrós, el jugador de Segunda es una de las cotas más altas que puede contratar para la próxima temporada.

