06/05/09

En caliente, por Diego Carasusán*

Sangre fría, sangre caliente

Tras digerir el frustrante empate frente al Celta y aceptar (por enésima vez) que este año no subimos, me apresté a poner en una lista a los jugadores que, después de la limpia que parece tendrá lugar a partir del 30 de junio, se quedarán en el equipo.

Parece claro que a los técnicos les queda un largo verano por delante para poder llegar a septiembre de 2009 con una plantilla mínimamente digna para representar a una Real centenaria.

Tiempo habrá de discutir quién debe seguir y quién no, pero me gustaría romper una lanza a favor de un jugador que considero muy válido para nuestro querido club: Necati Ates.

Tengo que reconocer que 1 gol en toda una temporada es un bagaje paupérrimo para un delantero centro, pero no es menos cierto que la suerte no ha acompañado al turco. Entre goles anulados, fallos inexplicables, y paradas antológicas de los guardamentas de turno, Necati no ha podido estrenar su casillero hasta el pasado sábado, pero el otomano aporta muchas otras cosas al equipo que exceden de los fríos números estadísticos.

El ejemplo más clarificador a esta afirmación fue su actuación frente al Celta. El equipo salió dormido, indolente ante el rival, y los goles parecían sepultar el ánimo de los jugadores. Cuando todo parecía perdido, saltó al campo Necati y demostró que por sus venas corre sangre caliente.

Como un toro bravo llegó al área para rematar la falta lateral que estaba a punto de botarse. Entre los empujones típicos de este tipo de acciones se encaró con un rival como si llevara jugando desde el primer minuto. Fuera por lo que fuera, el partido cambió gracias a su presencia.

Pocos minutos después de que la Real acortara distancias, llegó su momento. Enganchó un balón suelto en la frontal y Necati marcó. Las cámaras enfocaron al turco para captar una imagen que parecía que nunca iba a llegar…, y no llegó, ya que Necati no pudo celebrar su gol al recibir un golpe que le dejó tirado sobre el suelo. Teniendo muy presente lo que estaba en juego, el turco se levantó y, como si de un veterano del Vietnam fuera, regresó a su campo arrastrando la pierna.

Su temperamento caliente sobre el campo se modula fuera del terreno de juego y es ahí donde Necati muestra su lado más amable. Atiende a todos los aficionados que se acercan a él en busca de un autógrafo o una fotografía, sobre todo a los niños, quienes le adoran. La ovación que recibió al saltar al terreno de juego el pasado sábado es muestra de ello.

Todas estas virtudes valen dinero en un grupo de jugadores donde la frialdad -y en muchas ocasiones pasotismo- es la tónica general. Por eso…, ¡Necati quédate!


*Diego Carasusán es escritor (autor del libro "Txapeldunak" en conmemoración de los 25 años de la primera Liga de la Real), presidente de la Peña Real Tudela y periodista del Diario de Navarra.

05/05/09

La lupa, por Iñigo Gurruchaga

No es momento de hablar de táctica. Muchos no entienden por qué Lillo se emperra con la defensa de tres o por qué jugaron Estrada y Moha de inicio contra el Celta. Yo tampoco. Seguro que todo tiene una explicación y un razonamiento porque no somos nosotros los que vemos día a día los entrenamientos, ni sabemos el estado físico y anímico de la plantilla.

Da igual el sistema o la táctica, no hay idea del entrenador que funcione cuando el equipo está soporífero, cuando en una hora de partido no se crea una ocasión de gol ni siquiera por empuje. No se puede permitir que cualquier jugador que vista de blanquiazul y lleve el escudo de la Real al pecho salga al campo a pasear. Sucedió contra el Sevilla At. en el Sánchez Pizjuán y tuvimos que soportarlo una hora contra el Celta.

La dinámica de la semana no iba por buen camino. Díaz De Cerio se presentaba en sala de prensa para explicar que la Real no era la mejor opción, ni deportiva, económica ni personal. Se presentó con la ropa de entrenamiento de la Real en las instalaciones de nuestro club para dejarnos claro pero con otras palabras, que a día de hoy nosotros la Real no le colma y que tiene mejores opciones pero que él siempre será de la Real. Parece ser que al señor Díaz de Cerio se le olvida que le ofrecen ese contrato tan suculento por los goles que ha marcado con la casaca txuri-urdin de la que habla maravillas pero por la que demuestra muy poco, su salida no aporta ningún beneficio económico. Cabe recordar que el estaba en Mestalla cuando se produjo el temido descenso.

Otro jugador que también se convirtió en protagonista de la semana fue Xabier Castillo. “Quiero jugar en Primera”. No se harta de decirlo. Nosotros también lo queremos. El lateral de Durango pidió al club que no se acogiese a una clausula firmada en su contrato en la que la Real puede reclamar una compensación económica por su salida a un club que forme parte de la LFP. ¿Quiere irse Castillo? Pues que pague o que paguen. Dos millones para ser exactos.

Con el Sanse en Tercera, con el cartel de "rebajas" puesto, estos dos jugadores salidos de Zubieta dan este ejemplo, pinta mal la cosa. ¿Qué pensarán ahora Illarramendi, Ros, Viguera…?

Los jugadores realistas no pueden seguir ensuciando el nombre de este club. Los que salgan al campo que se dejen la piel por la camiseta que llevan y los que decidan irse, que se vayan, pero que no se atrevan a hablar de ningún tipo de sentimiento txuri-urdin si en este momento tan delicado les da igual no aportar nada a la Real Sociedad.

04/05/09

Carta del director, por Jurdan Arretxe

Desalmados

Alegremos los corazones: el Sanse ya está en la mejor categoría de todas las posibles para formar futuros messis: la Tercera División. Ni corto ni perezoso, el apuntador lo relató así en la web oficial ayer por la tarde: "El descenso era un hecho. La falta de acierto ha sido el mayor déficit de un equipo muy joven, atrevido, como ha mostrado hoy [por ayer], y que ha exhibido en muchos partidos su capacidad para competir en una Segunda B cada año más exigente. Hoy tampoco ha dejado de dar la cara. Ahora afrontará una nueva aventura en Tercera con la formación como objetivo invariable, pero con el regreso a la categoría de bronce en el horizonte. Es mejor lugar para crecer".

Al incalificable equipo que saltó el pasado sábado en Anoeta se suma el descenso del filial a Tercera División, una categoría "mejor para formar jugadores". No atiendan al Sevilla -cuyo filial también ha perdido la categoría, ¡pero la Segunda!-, o al Villarreal B, Celta B, Murcia B o Castilla, que si no se han metido, pueden entrar en la fase de ascenso a la categoría de plata. Esos no saben ni de fútbol ni de formar jugadores.

Díaz de Cerio o Castillo son gente que sí saben. Buscan un mejor futuro en cuanto pueden y se declaran atónitos cuando los aficionados de un club desolado pagan sus frustraciones con ellos. Que cualquiera haría lo mismo que ellos si estuvieran en su situación: aceptar una oferta en mejores condiciones. Tienen razón, salvo en un detalle: sabiendo lo que ya cobran o podían aspirar a cobrar en Anoeta, ¿cuántos realistas de verdad se darían con un canto en los dientes si recibieran eso?

La descomposición general que asola Zubieta no es la única. Los veteranos tienen que marcharse a Écija para recibir al Sevilla -en principio, el encuentro iba a ser en Cádiz-. Que ningún ayuntamiento guipuzcoano, ni siquiera aquel que se apunta a cualquier fiesta de antepalco, quiera sufragar los gastos que supone un equipo así habla muy a las claras de qué tipo de gobernantes rigen la provincia.

Porque los que mandan en el club son de sobra conocidos, alguno incluso amigo de aquellos. Con el equipo a la deriva, la crisis se va a llevar por delante a cualquier piltrafilla.

En lo único que se podía creer a Iñaki Badiola era cuando aseguraba que la situación de la Real era un "toro bravo". No hay ingresos y el plan de choque sigue sin asomar. Los veteranos no tienen casa, Zubieta huele a podrido y la desbandada en el primer equipo se promete histórica. A este paso, el partido del Centenario será un triangular contra el Sporting y Málaga. Y todavía habrá algún desalmado que se queje.

03/05/09

El Sanse baja a Tercera, "mejor lugar para crecer"

Así, sin ningún pudor, lo afirma la web oficial (click en la imagen y a disfrutar): "Ahora [el filial] afrontará una nueva aventura en Tercera con la formación como objetivo invariable, pero con el regreso a la categoría de bronce en el horizonte. Es mejor lugar para crecer". Esta sentencia lapidaria no es más que la valoración de una noticia esperada: un Sanse escaso baja de categoría y le sobra un partido, el que disputará ante la Ponferradina (3º) la semana que viene.

Los de Imanol Idiakez no han tenido una opción en todo el choque, en el que perdían 2-0 hasta que Eizmendi ha reducido las distancias que ampliaría Julien en el 84'. Con 9 victorias y 12 empates, las mismas 16 derrotas que ha sufrido el Deportivo B -que acompaña al Sanse a Tercera junto con el Marino de Luanco y el Valladolid B-, los potrillos pagan la inestabilidad y el caos reinantes en Zubieta y cierran un fracaso de temporada aunque dentro del club se considere la nueva categoría como "un mejor lugar para crecer", contradiciendo a técnicos como los del Villarreal, cuyo filial puede ser rival de la Real la próxima temporada.

Goleada de las chicas (7-0)
Las de Javi Garmendia no han podido traerse ni siquiera un punto de la cancha del ya subcampeón Levante. Las valencianas, que apuraban sus últimas opciones de ganar la Liga, han dominado el encuentro y no han dado margen para la sorpresa. La próxima semana, las chicas también acaban la Liga, esta vez contra el Torrejón, que dos puntos por encima buscará colarse en una Copa de la Reina inalcanzable para las donostiarras, que están a cuatro puntos.

02/05/09

Vergonzosa catástrofe desconcertante

Una Real de mal en peor regala dos goles al Celta en una desastrosa primera mitad

Lo mejor, Necati marcó; lo peor, la ruptura de peroné de Aranburu




Dos meses sin ganar en Anoeta: desde el 2-0 al Girona hasta que llegue el Albacete, dentro de dos fines de semana. Si los manchegos hincan las rodillas, claro. Hasta entonces, dos empates y una derrota. Lillo, que no tiene a qué agarrarse ya, no explica ninguna posible razón para estos paupérrimos números en casa (29 puntos de 54 posibles): "Evidentemente, no es plato de buen gusto, seas o no candidato a ascender".

Balones fuera. Como los que despejó la defensa realista en un partido más para la colección. A los siete minutos del comienzo del show, el Celta, con cinco defensas, había hecho más que la Real en muchos partidos con algo parecido a un 3-4-3: atacar y presionar al portero rival hasta con los dos delanteros si hacía falta.

Dinei y Ghilas dificultaron sobremanera la circulación del esférico en la zaga realista. Para el minuto siete, los vigueses habían dispuesto de dos ocasiones, una de ellas contra el larguero. Tanto que Bravo no sabía dónde meterse. Forzado por el Dúo Sacapuntos gallego, se veía forzado a mandar un balón en largo al lado izquierdo del ataque realista, donde Mikel González, desubicado, no era capaz de controlar a la altura del banquillo de Lillo.

El videomarcador reflejaba las apuestas que se podían hacer sobre el partido: 1,70 euros por euro jugado a favor de la victoria realista y 4,35€ la visitante. En ese momento, Telmario De Araujo, Dinei, chutaba desde fuera del área para marcar el 0-1. Runrún en Anoeta. En torno al minuto veinte, el agua de la orilla retrocedía y la presión bajaba. Daba lo mismo: los de blanco y azul no tenían su día.

Porque no, no era un buen partido. El rival no era propicio. Con hombres peligrosos, su peliaguda situación clasificatoria aumentaba el riesgo, amén de los siglos que llevaba sin rascar triunfo lejos de Balaídos. Era, en definitiva, el típico equipo que hace saltar la banca en Anoeta. Contra equipos así, los realistas no han cosechado buenos resultados.

Y esta temporada, ni contra este tipo de equipos de la zona baja ni contra los de la zona alta: la Real ha fallado por todos los lados. Los donostiarras han jugado a ida y vuelta contra nueve de los dieciséis equipos que les persiguen en la tabla. Solo contra dos han conseguido los seis puntos: Las Palmas y Huesca. Vergonzoso.

El equipo de Eusebio Sacristán estaba compuesto por cinco defensas y tres centrocampistas más ocupados en defender el 0-1 que atacar y dos delanteros que se visitaban a Bravo en tres pases. Mientras tanto, al otro lado, Prieto y Estrada –de dónde ha salido- se disponían a sacar el mismo balón de banda. Sin enterarse de la fiesta.

Los realistas echaron en falta a Gerardo y a Markel Bergara en la medular. El primero por el oficio que aporta –experiencia que no llegó hasta que Moha no se puso al frente de las operaciones, en la segunda parte- y el segundo porque los futbolistas ya se han acostumbrado a la manera de jugar del elgoibartarra. Simplemente.

El centro del campo hablaba en un idioma incomprensible para los que se habían acercado a Anoeta, dirían los filólogos del fútbol. El Celta empezaba a perder tiempo con insignificantes atenciones médicas. En el 27’, Abalo se retuerce en el suelo como un crío con enrabietado. Diez minutos más tarde, haría lo propio Ghilas. Actitudes así, lógicas en un equipo con el agua al cuello, empequeñecen el respeto por un club como el vigués.

Quien ha perdido todo el respeto de los suyos es Xabi Castillo. Poco antes del 0-2, parte de la grada, espontánea, pidió su marcha: “Nosotros nos quedamos, ¡Castillo vete ya!”. El lateral durangués se hundía en un banquillo despoblado por las lesiones. De la ya corta convocatoria de 17 futbolistas se cayó ayer mismo Gerardo, aquejado de una gastroenteritis.

Lillo parecía un hombre coherente con su discurso, consigo mismo y con sus futbolistas, pero ya no es quién para vender ilusión “partido a partido” cuando, deja a la primera plantilla, la máquina motriz del club, desprovista de efectivos en un choque como el de ayer. Había que reservar a los jugadores del Sanse para el partido de Guijuelo y lograr la permanencia en Segunda B a la heroica.

Nada tenía sentido. El penalty que dio pie al 0-2, tampoco. Nadie lo entiende, quizá por eso nadie lo protesta. El 1 en las apuestas se pagaba a 19 euros y el triunfo celeste a 1,12€. La bronca de la afición cuando los futbolistas se retiraban parsimoniosamente al ¿descanso?, a cuenta de la casa. Catastrófico.

A la vuelta, más de lo mismo. Tibias ocasiones de la Real y un Celta que cada vez necesita menos futbolistas para llegar hasta el área de Bravo. El primer tanto realista solo llegaría de una jugada aislada, bien por un error de los visitantes, bien por una genialidad de jugadores que estaban muy desaparecidos.

El error fue de Peña, que metió la mano cuando la grada ya celebraba el gol realista. Penalty, expulsión y Abreu –que había fallado su anterior pena máxima- recoge rápido el balón del fondo de las mallas. El Celta se perdía en protestas y faltas tácticas mientras que Lillo sentaba, por fin, a un Estrada que había pagado caro su inactividad por Necati.

El juego entró en una especie de tormenta veraniega en la que Abalo siguió a Peña porque poco le faltó para sacarle la cabeza a Moha. 3,40 euros si ganaba la Real; 2,05 el Celta y 2,85 euros el empate, una opción posible visto lo que quedaba, media hora, y el rival que había enfrente y que en las cuatro ocasiones que ha ido con 2-0 a favor, no había ganado un partido.

No hacía falta más que sentido común, abrir el juego hacia las bandas como exigía Lillo haciendo gestos como quien aparca aviones y centrar bien. Nones, y eso que Necati, ¡oh Necati!, empató –para casi tener que salir lesionado después-. El turco enganchó un balón que cruzó allá donde Falcón no podía llegar. Minuto 87’, 2-2 y el de Izmir tiró todo lo que pasó por sus pies. Dos goles en el mismo partido, Necati, son demasiados.

Para entonces, Aranburu había dejado el campo con dolores en la pierna izquierda. Fractura de peroné que no requerirá de bisturí. Sí de varias semanas de reposo, por lo que el de Azpeitia, que se retiró por su propio pie, empujó a un celtista que se preparaba para sacar de banda frente al cuarto árbitro. Tarjeta amarilla. Nadie entendía la reacción del capitán. Forzando esa quinta amarilla, el suyo era uno de los actos más cuerdos de toda tarde.

Incluso de las últimas semanas o meses en un club que, sin estar a la deriva, no entiende de razones y deja las alegrías siempre a medias. Explicaciones, eso sí, ninguna. Porque se prefiere no dar la cara o, lo que es peor, porque se desconocen. Que lo juzgue cada uno. Pero que lo de Sevilla, Vigo, Murcia, Vitoria o lo de ayer, no se repita.

Bla, bla, bla / Esquema / Notas

Lillo no pone excusas: "Hemos estado pusilánimes

Juanma Lillo no tenía mucho que decir al término de un partido que valoraba en términos de igualdad: "En el primer tiempo hemos tenido dos ocasiones cada uno, las dos de Abreu y las dos de ellos que han sido gol, pero es que nosotros hemos estado muy mal. Ya no es cuestión de las ocasiones que hagas o no hagas, es que en la primera mitad hemos estado casi pusilánimes en algún momento".

Además del mal estado anímico del equipo, el tolosarra ha incidido en que "conceptualmente" ha equivocado "los tramos del partido. En el primer tiempo hemos equivocado paciencia con lentitud y al final velocidad con ansiedad. Es curioso, pero no nos hemos sabido manejar. Es justo decir que en el tramo final hemos tenido ocasiones que han estado a punto de ir entre los tres palos, pero no ha ido ninguna entre los tres palos".

"El fútbol y los estados de ánimo son transitorios. Ni la del día de Tenerife ni lo de hoy es lo habitual. Con el 2-2, el 3-2 podía haber llegado en cualquier momento porque cosas para que ocurriera ha habido. Al final uno está triste y acaba por ver peor los aconteceres. Así como hay que reconocer que la primera mitad ha sido la que ha sido, el tercer gol no hubiera extrañado a nadie porque el campo estaba volcado".


Aciertos
"Con superioridad numérica sí hemos hecho bien algo que conseguimos evitar la semana psada estando nosotros en inferioridad y es que hemos llegado con mucha ventaja a las posiciones finales por fuera, pero no producíamos muchos sucesos por dentro. Pese a ello, lo normal es que hubiera caído un tercer gol, porque ocasiones ha habido. Aún así, pese a ganar, tampoco podríamos decir que hemos hecho un buen partido, ni metiendo la de Ion [Ansotegi] del final".

¿Oportunidad perdida?
"Lo de hoy duele porque uno está centrado en recorrer su camino. Si queremos hacerlo, en la primera parte no hemos puesto todo lo que tenemos que poner para recorrerlo. Encima no ganas, te quedas sin Mikel [Aranburu] no por el hecho que sea él sino porque te quedas con un jugador más que se lesiona, ¿tienes posibilidad de agarrarte a la victoria? No, tampoco, y luego, a partir de ahí, las consecuencias. Las de hoy eran muy buenas: nos poníamos a seis del ascenso".

A Lillo no se le escapa que "cada vez queda menos. Es normal que hoy lo veamos con el golpe de lo que hemos perdido. A partir del lunes o del martes tenemos que verlo desde lo que podemos volver a emprender".

Polémica arbitral
"Ostras, ahí sí que me pilláis. Entonces igual puedo hablar del penalty en contra de nosotros, yo qué sé. Si el nuestro ha sido, que no lo sé, pues habrá sido y el de ellos, pues tampoco sé. De todos modos, había acabado en gol. Si el gol de Sebastián ha entrado, en todo caso nos ha perjudicado a nosotros cuando nos ha hecho dirimir un penalty cuando ya era gol. La valoración de las tarjetas no la tengo porque no tengo los hechos".

Demasiados puntos que vuelan de Anoeta
"Evidentemente no es plato de buen gusto, seas o no candidato a ascender".

Futuro
"Ahora tenemos que ir a Alicante y volver con los tres puntos. Era la obligación que teníamos de haber ganado hoy, así que empatando, exactamente lo mismo. Aquí estamos desde el primer día deseando que estén todos, pero valorando los que se quedan en cada momento. Iremos los suficientes para poder exigirnos el hecho de ganar".

Lesión de Aranburu
Lo peor para Lillo ha sido la lesión de Aranburu. Esta tarde, el técnico estaba "a expensas de que no se confirme un diagnóstico que le puede llevar a tener una lesión larga". Confirmación que ha llegado a primera hora de la noche, aunque según precisa el parte médico, no será necesaria ninguna operación.




Notas
Bravo: Quizás pudo hacer algo más en el primer gol celtiña, se contagió del mal juego txuri-urdin. 4,5.
Labaka
: Bastante participativo, surtió de muchos balones a Prieto y estuvo sobrio en defensa. 5,5.
Ansotegi
: en estos momentos es el jugador más en forma del equipo blanquiazul. Tuvo la victoria en un cabezazo que se fue por poco. 6.
Mikel González
: perdido. La posición en la que está jugando le perjudica porque es diestro. Salida de balón nula pero preciso al corte. 5.
Rivas
: le tocó distribuir y destruir. Más preciso que otras veces en la distribución pero aún y todo no proporcionó fluidez al juego realista. Al corte, bien. 6.
Estrada
: desastroso. Sus intervenciones se convertían en balones para el equipo visitante, no profundizó por banda derecha y centraba sin sentido. 2.
Marcos
: Penoso. No se fue en niguna ocasión de su par y se le vio apático. 1,5.
Prieto
: el mejor txuri-urdin en el terreno de juego. Encaró varias veces a su marca con acierto y puso buenos centros. 6,5.
Aranburu
: desesperante. Parece que busca la jugada perfecta en vez de dar un pase o tirar a puerta. Nuevamente condujo en exceso. 2.
Moha
: primera parte para olvidar. En la segunda profundizó mas y creó acciones de peligro. 4.
Abreu
: cuando participa lejos del área se nota que no es su hábitat. No le llegaron muchos balones y los que recibió en buena posición no los convirtió en goles. Su lanzamiento de penalty ,excepcional. 5.

Necati
: por fin marcó. Su entrada al campo revolucionó el encuentro y sus buenos minutos reclaman la titularidad. 6,5.
Agirretxe
: participativo y creando incertidumbre en la defensa celtiña. Dejó detalles de su clase el poco tiempo que estuvo en el campo. 5,5.

Lillo
: mal. Otra semana más, defensa de tres y titularidad para dos jugadores que no suelen tener muchos minutos, Estrada y Moha. El equipo no jugó a nada en la primera parte y al descanso siguió con el mismo planteamiento. Sería bueno revisar cuántas veces han repetido once los tres equipos en puestos de ascenso y cuántas lo ha hecho el entrenador tolosarra. El puesto en el que coloca a Mikel González le hace reducir su rendimiento. 2,5.

Los veteranos pierden como locales ante el Sevilla ¡en Écija! (9-11)

Aunque se adelantaron los de Donostia (ciudad ahora de la provincia de Sevilla), los veteranos del club hispalense remontaron el choque con relativa facilidad hasta marcharse cuatro goles arriba. Esta distancia fue insalvable para la Real, como reconoce su mejor futbolista en el día de ayer, Cuyami: "Está claro que hemos bajado el listón en dos momentos y ellos han aprovechado para irse de cuatro goles, que ya eran muy difíciles de remontar. Estoy contento en el plano individual, aunque lo que vale son las victorias y teníamos mucha ilusión en este partido" que presenció la Peña Nazarena de la Real.

Por parte realista jugaron Andonegi, Uría, Cuyami, Alkiza y Zabala; Irazusta, Íker Álvarez, Irazoki, Campos y Zudaire. Los andaluces que ejercían de visitantes echaron mano de Silva, Diego, Pablo Alfaro, Francisco y Juan Carlos; Raudona, Martagón, David de Dios, Rafa Paz y Antoñito.

Goles: Primera parte: 1-0, minuto 7 Francisco; 1-1, minuto 10 Cuyami; 1-2, minuto 15 Juan Carlos; 1-3, minuto 22 Antoñito; 2-3, minuto 23 Cuyami; 2-4, minuto 24 Rafa Paz; 2-5, minuto 29’ David de Dios; 3-5, minuto 29 Cuyami.

Segunda parte: 3-6, minuto 32 Antoñito; 4-6, minuto 36 Irazusta; 4-7, minuto 37 Martagón; 5-7, minuto 42 Cuyami; 5-8, minuto 46 Rafa Paz; 5-9, minuto 48 Rafa Paz; 6-9, minuto 51 Alkiza; 6-10, minuto 51 David de Dios; 7-10 minuto 52 Campos; 8-10, minuto 55 Zabala; 8-11, minuto 60 Juan Carlos; 9-11, minuto 60 Cuyami.

Sobre la condición de local de los realistas, la web oficial del club ni siquiera habla y mucho menos da alguna explicación necesaria de por qué se produjo una circunstancia tan extraña.

La previa: Real Sociedad-Celta

En la cuerda floja

Real Sociedad y Celta se enfrentarán en un duelo de alta tensión. Los locales enterrarán las pocas opciones que tienen de reengancharse a la lucha por el ascenso si pierden, mientras que los de Vigo podrían acabar la jornada a tan solo dos puntos del descenso si cae en Anoeta y el Alavés derrota al Castellón (dom., 18h).

Los de Lillo vuelven a casa, donde han ofrecido un rendimiento más dudoso durante la temporada. De 51 puntos disputados en Donostia, tan solo han conseguido 28, mientras que en otros tantos partidos fuera han recogido 25. Para romper la insuficiente tendencia en casa, Lillo podría apostar por repetir el esquema que tan buenos resultados ha traído en Jerez, Castellón o Huesca. Con Bravo bajo palos, Mikel Labaka, Ansotegi, Mikel González cerrarían la defensa; Aranburu, Rivas, Gerardo, Marcos, Xabi Prieto jugarían por el centro del campo; y el dúo atacante Agirretxe-Abreu en punta.

Enfrente estará el Celta con la guardia pretoriana montada en torno a su guardameta, Falcón. Con una defensa de cinco futbolistas formada por Fajardo, Jordi, Peña, Rubén y Roberto Lago, Eusebio se ve obligado a recomponer el equipo titular por culpa de las bajas. Los cinco futbolistas restantes podrían dividirse en tres centrocampistas (Michu o Vila, Abalo, Renán) y dos delanteros (Dinei o David Rodríguez y el bigoleador en la
eliminatoria de Copa, Ghilas).

Arbitrará Ceballos Silva, mismo colegiado que en la ida
anuló un gol al bueno de Necati. El choque arrancará a las 18.30h y, al contrario que los partidos de Huesca la semana pasada y Alicante en la próxima, será televisado por el primer canal público de todos los vascos y también la TVG.


01/05/09

El rival: RC Celta

En barrena

El Celta de Vigo está completando una mala campaña en su segunda temporada consecutiva en la categoría de plata. El club gallego está lejos de los puestos de ascenso a los que aspiraba al inicio de temporada, y parecen haber entrado en barrena.

En la jornada 21, al término de la primera vuelta, eran décimos, con 31 puntos, uno por debajo de la Real, y a dos del ascenso. Desde el arranque de la segunda vuelta, tan sólo han sumado 9 puntos. Su objetivo más inmediato es la salvación, ya que en estos momentos se encuentra a cinco puntos del descenso, séptimo por la cola, y con una mala racha de resultados que hace temer lo peor, pese a la ventaja que aún mantienen sobre el Alavés, el único equipo de los de la zona de descenso que parece capacitado para salvarse.

El club celeste lleva desde el 10 de enero sin conseguir una victoria fuera de casa. Entonces derrotaron por 1-2 al Alavés en Mendizorroza. En total son siete los partidos que ha disputado desde entonces, con un balance de tres empates y cuatro derrotas. La temporada que llevan no es ninguna sorpresa si tenemos en cuenta la crisis económica del equipo, que está inmerso en ley concursal. Sí es sorprendente, en cambio, viendo todos los fichajes que pudieron hacer al inicio de temporada, muchos de ellos de cierto renombre como Notario, Edu Moya, Fajardo, Trashorras, Dinei, Ghilas o Verpakovskis, sin olvidar el retorno del internacional Borja Oubiña, que tras pasarse una temporada entera lesionado, no ha tenido suerte, y tras volver a los terrenos de juego en diciembre, en marzo volvía a caer lesionado.

La temporada la inició Pepe Murcia, pero los malos resultados terminaron con él y actualmente Eusebio Sacristán es el encargado de terminar la temporada, siempre y cuando cumpla con el objetivo que tienen marcado tras un mal año: el de la salvación. Para el partido de Anoeta el once inicial del Celta es toda una incógnita, ya que Eusebio sigue sin darle a la tecla que haga funcionar al equipo. Además dos de las piezas clave del equipo como son Rosada y Trashorras son duda para el partido de mañana.

Con todo, el equipo podría ser el compuesto por Falcón bajo palos; Edu Moya y Roberto Lago en los laterales y Peña, Jordi y Rubén como tres centrales. Por delante de esa línea de cinco habrá un trivote donde Renán ocuparía la posición más atrasada y por delante podrían actuar Rosada y Trashorras, aunque en caso de no recuperarse alguno de los dos podrían entrar Dani Ábalo y Jonathan Vila. En punta de ataque actuarán, como la semana pasada, los peligrosos Ghilas y Dinei o David Rodríguez.

Lillo forma una convocatoria en cuadro

Markel Bergara -expulsado en El Alcoraz- deja su puesto en la lista a Carlos Martínez, que regresa tras cumplir un choque de sanción. El resto de los jugadores, los mismos que viajaron a Huesca: tan solo 17. La explicación que le da Lillo es que el Sanse juega un partido vital en Guijuelo.

Por lo tanto, podrán jugar: Bravo, Zubikarai; Mikel González, Gerardo, Labaka, Ansotegi, Castillo, Carlos Martínez; Xabi Prieto, Rivas, Aranburu, Estrada, Moha, Marcos; Necati, Abreu, y Agirretxe.