05/05/09

La lupa, por Iñigo Gurruchaga

No es momento de hablar de táctica. Muchos no entienden por qué Lillo se emperra con la defensa de tres o por qué jugaron Estrada y Moha de inicio contra el Celta. Yo tampoco. Seguro que todo tiene una explicación y un razonamiento porque no somos nosotros los que vemos día a día los entrenamientos, ni sabemos el estado físico y anímico de la plantilla.

Da igual el sistema o la táctica, no hay idea del entrenador que funcione cuando el equipo está soporífero, cuando en una hora de partido no se crea una ocasión de gol ni siquiera por empuje. No se puede permitir que cualquier jugador que vista de blanquiazul y lleve el escudo de la Real al pecho salga al campo a pasear. Sucedió contra el Sevilla At. en el Sánchez Pizjuán y tuvimos que soportarlo una hora contra el Celta.

La dinámica de la semana no iba por buen camino. Díaz De Cerio se presentaba en sala de prensa para explicar que la Real no era la mejor opción, ni deportiva, económica ni personal. Se presentó con la ropa de entrenamiento de la Real en las instalaciones de nuestro club para dejarnos claro pero con otras palabras, que a día de hoy nosotros la Real no le colma y que tiene mejores opciones pero que él siempre será de la Real. Parece ser que al señor Díaz de Cerio se le olvida que le ofrecen ese contrato tan suculento por los goles que ha marcado con la casaca txuri-urdin de la que habla maravillas pero por la que demuestra muy poco, su salida no aporta ningún beneficio económico. Cabe recordar que el estaba en Mestalla cuando se produjo el temido descenso.

Otro jugador que también se convirtió en protagonista de la semana fue Xabier Castillo. “Quiero jugar en Primera”. No se harta de decirlo. Nosotros también lo queremos. El lateral de Durango pidió al club que no se acogiese a una clausula firmada en su contrato en la que la Real puede reclamar una compensación económica por su salida a un club que forme parte de la LFP. ¿Quiere irse Castillo? Pues que pague o que paguen. Dos millones para ser exactos.

Con el Sanse en Tercera, con el cartel de "rebajas" puesto, estos dos jugadores salidos de Zubieta dan este ejemplo, pinta mal la cosa. ¿Qué pensarán ahora Illarramendi, Ros, Viguera…?

Los jugadores realistas no pueden seguir ensuciando el nombre de este club. Los que salgan al campo que se dejen la piel por la camiseta que llevan y los que decidan irse, que se vayan, pero que no se atrevan a hablar de ningún tipo de sentimiento txuri-urdin si en este momento tan delicado les da igual no aportar nada a la Real Sociedad.