06/05/09

En caliente, por Diego Carasusán*

Sangre fría, sangre caliente

Tras digerir el frustrante empate frente al Celta y aceptar (por enésima vez) que este año no subimos, me apresté a poner en una lista a los jugadores que, después de la limpia que parece tendrá lugar a partir del 30 de junio, se quedarán en el equipo.

Parece claro que a los técnicos les queda un largo verano por delante para poder llegar a septiembre de 2009 con una plantilla mínimamente digna para representar a una Real centenaria.

Tiempo habrá de discutir quién debe seguir y quién no, pero me gustaría romper una lanza a favor de un jugador que considero muy válido para nuestro querido club: Necati Ates.

Tengo que reconocer que 1 gol en toda una temporada es un bagaje paupérrimo para un delantero centro, pero no es menos cierto que la suerte no ha acompañado al turco. Entre goles anulados, fallos inexplicables, y paradas antológicas de los guardamentas de turno, Necati no ha podido estrenar su casillero hasta el pasado sábado, pero el otomano aporta muchas otras cosas al equipo que exceden de los fríos números estadísticos.

El ejemplo más clarificador a esta afirmación fue su actuación frente al Celta. El equipo salió dormido, indolente ante el rival, y los goles parecían sepultar el ánimo de los jugadores. Cuando todo parecía perdido, saltó al campo Necati y demostró que por sus venas corre sangre caliente.

Como un toro bravo llegó al área para rematar la falta lateral que estaba a punto de botarse. Entre los empujones típicos de este tipo de acciones se encaró con un rival como si llevara jugando desde el primer minuto. Fuera por lo que fuera, el partido cambió gracias a su presencia.

Pocos minutos después de que la Real acortara distancias, llegó su momento. Enganchó un balón suelto en la frontal y Necati marcó. Las cámaras enfocaron al turco para captar una imagen que parecía que nunca iba a llegar…, y no llegó, ya que Necati no pudo celebrar su gol al recibir un golpe que le dejó tirado sobre el suelo. Teniendo muy presente lo que estaba en juego, el turco se levantó y, como si de un veterano del Vietnam fuera, regresó a su campo arrastrando la pierna.

Su temperamento caliente sobre el campo se modula fuera del terreno de juego y es ahí donde Necati muestra su lado más amable. Atiende a todos los aficionados que se acercan a él en busca de un autógrafo o una fotografía, sobre todo a los niños, quienes le adoran. La ovación que recibió al saltar al terreno de juego el pasado sábado es muestra de ello.

Todas estas virtudes valen dinero en un grupo de jugadores donde la frialdad -y en muchas ocasiones pasotismo- es la tónica general. Por eso…, ¡Necati quédate!


*Diego Carasusán es escritor (autor del libro "Txapeldunak" en conmemoración de los 25 años de la primera Liga de la Real), presidente de la Peña Real Tudela y periodista del Diario de Navarra.

1 comentarios:

Mo_Ritmo dijo...

¡¡¡¡¡¡¡NECATI RENOVACION YA!!!!!!!!