10/04/09

El rival: SD Eibar

Dura lucha por delante


Corría la jornada 25º de Liga cuando el Eibar derrotaba al Celta 1-2 en Balaídos. Con aquel resultado, el club armero salía de la zona de descenso tras encadenar dos victorias consecutivas. Su siguiente rival era el Alicante, penúltimo clasificado, hundido en la tabla, donde tan sólo el filial sevillista destaca para mal. Todo parecía indicar que el equipo liderado por Carlos Pouso saldría poco a poco a flote tras su particular descenso a los infiernos. No fue así, la dolorosa derrota por 1-2 en Ipurua ante los alicantinos condenó al Eibar al descenso, y en las siguientes semanas los guipuzcoanos no han levantado cabeza.

En total van, contando aquella fatídica tarde, cinco derrotas y un único empate, en Córdoba, ante un rival directo, en un partido en el que los ahora entrenados por Josu Uribe se adelantaron en el marcador. Con Uribe en el banco van cuatro jornadas, tan sólo un empate. No son buenos números para que el equipo eibarrés piense y crea en una remontada, pero no tienen nada más a lo que aferrarse en una mala temporada.

Los problemas vienen desde su arranque, un equipo que se tiene que renovar cada año, como hacía hace tiempo, que depende de las cesiones y de los fichajes de futbolistas desconocidos, muchos de ellos de Segunda B. Esta temporada, sin ir más lejos, vino Pouso, del Sestao, y trajo a varios jugadores de un equipo que no despuntaba en Segunda B, mal augurio para triunfar en Segunda. A ello se le unió la marcha de Goiria, pichichi del equipo la pasada temporada, al Numancia, en Primera División. Por si esto fuera poco, en el partido ante el Celta, el máximo artillero del equipo en la presente campaña, Yagüe (4 goles) se lesionó de gravedad apenas dos minutos después de haber saltado al terreno de juego.

Con ello, la plantilla del Eibar tiene a pocos nombres conocidos, aunque uno de ellos es un viejo conocido de la Real, Aitor López Rekarte, quien durante temporadas defendió el lateral derecho del equipo, y que tuvo que emigrar a Almería porque no se contaba con él tras el descenso del club txuri-urdin a Segunda. El arrasatearra lleva poco tiempo en el Eibar, y parecía que se perdería el encuentro ante la Real, pero se ha recuperado de su lesión y podría ocupar el carril derecho. La última adquisición del Eibar, aunque quizás es pronto para verle de titular es Ballesteros, que viene a ocupar el hueco dejado por Yagüe.

Bajo palos se encontrará Pampín, que con la llegada de Uribe ha pasado a la titularidad en detrimento de Zigor. La línea defensiva podría estar compuesta por López Rekarte, Añibarro, Biel Medina y Urzelai. Por delante, el doble pivote estaría compuesto por Alaña y Txiki Lombraña. Por banda derecha actuaría el peligroso Codina y por la izquierda Sutil. La mediapunta del equipo suele corresponder a Natxo Insa, pero debido a su lesión Uribe deberá buscarle sustituto, que bien podría ser Ismodes, o bien podría bajar a esa posición a Carlier, que está actuando como delantero centro del equipo, y colocar al recién llegado Ballesteros (25 minutos jugados en su debut) o a Arruabarena en la punta de ataque.