La lupa, por Iñigo Gurruchaga
Vuelta a las andadas
La Real no pudo pasar del empate contra el Nástic en Anoeta. Tras un partido con fases de buen fútbol en Castellón en el que la Real jugó con un 4-2-3-1, Lillo volvió a su querida defensa de tres. Zubikarai en portería, González, Ansotegi y Labaka como defensores, más adelantados tres centrocampistas defensivos, Aranburu, Markel, Gerardo, tres medias puntas con Marcos, Sergio y Prieto y arriba de delantero centro el Loco Abreu.
Este sistema tiene su origen en el 3-4-3, al retrasar a los dos extremos de la línea de delanteros a la línea de centro de campo, dejando en punta a un solo futbolista. Lo han utilizado, entre otros, la selección de Holanda a finales de los años 80, y el Real Madrid del conocido Toshack a principios de los 90.
De los tres defensas, uno puede ser central y los otros dos laterales, con el propósito de ayudar al juego de ataque ante rivales que defiendan muy replegados. No era el caso y el entrenador tolosarra apostó por tres centrales puros.
Este sistema tiene una serie de ventajas e inconvenientes. Refuerza ampliamente el centro del campo, obligando a orientar el juego del contrario a las bandas, mejora el juego ofensivo al escalonar a los futbolistas y permitir explotar con más eficacia la amplitud del juego por bandas y entre líneas, trata de aprovechar la calidad y el talento de los jugadores ofensivos en zonas peligrosas del área contraria.
La intención es mantener la pelota el mayor tiempo posible, facilitando la llegada de hasta seis jugadores a zonas de remate. Por desgracia el planteamiento no funcionó y salieron a relucir todas las carencias de este dibujo táctico.
Muchos espacios libres en bandas para el rival, a la altura de los tres defensas y detrás de ellos. Además, este sistema requiere gran criterio de juego y manejar el esférico con mucha calidad. Los jugadores estuvieron completamente imprecisos durante los 90 minutos. La lesión de Sergio debió ser el punto de inflexión en el que Lillo tenía que haber ordenado o cambiar la forma de jugar. No lo hizo y dio entrada a Agirretxe, que jugó en la posicion de Sergio y se le vio completamente perdido. Imanol es un jugador de área, rematador. No se le puede encomendar la tarea de crear el futbol de ataque del equipo txuri-urdin.
La Real necesita un jugador del perfil de Sergio que puede ser el joven Javi Ros o Illarramendi, centrocampistas ofensivos capaces de dar ese pase que rompa la defensa del rival.
El próximo partido, en Ipurua contra un Eibar en puestos de descenso. ¿Convocará Juanma a alguno de los canteranos para suplir la baja de Sergio?
*Iñigo Gurruchaga es entrenador del Lengokoak.
Este sistema tiene su origen en el 3-4-3, al retrasar a los dos extremos de la línea de delanteros a la línea de centro de campo, dejando en punta a un solo futbolista. Lo han utilizado, entre otros, la selección de Holanda a finales de los años 80, y el Real Madrid del conocido Toshack a principios de los 90.
De los tres defensas, uno puede ser central y los otros dos laterales, con el propósito de ayudar al juego de ataque ante rivales que defiendan muy replegados. No era el caso y el entrenador tolosarra apostó por tres centrales puros.
Este sistema tiene una serie de ventajas e inconvenientes. Refuerza ampliamente el centro del campo, obligando a orientar el juego del contrario a las bandas, mejora el juego ofensivo al escalonar a los futbolistas y permitir explotar con más eficacia la amplitud del juego por bandas y entre líneas, trata de aprovechar la calidad y el talento de los jugadores ofensivos en zonas peligrosas del área contraria.
La intención es mantener la pelota el mayor tiempo posible, facilitando la llegada de hasta seis jugadores a zonas de remate. Por desgracia el planteamiento no funcionó y salieron a relucir todas las carencias de este dibujo táctico.
Muchos espacios libres en bandas para el rival, a la altura de los tres defensas y detrás de ellos. Además, este sistema requiere gran criterio de juego y manejar el esférico con mucha calidad. Los jugadores estuvieron completamente imprecisos durante los 90 minutos. La lesión de Sergio debió ser el punto de inflexión en el que Lillo tenía que haber ordenado o cambiar la forma de jugar. No lo hizo y dio entrada a Agirretxe, que jugó en la posicion de Sergio y se le vio completamente perdido. Imanol es un jugador de área, rematador. No se le puede encomendar la tarea de crear el futbol de ataque del equipo txuri-urdin.
La Real necesita un jugador del perfil de Sergio que puede ser el joven Javi Ros o Illarramendi, centrocampistas ofensivos capaces de dar ese pase que rompa la defensa del rival.
El próximo partido, en Ipurua contra un Eibar en puestos de descenso. ¿Convocará Juanma a alguno de los canteranos para suplir la baja de Sergio?
*Iñigo Gurruchaga es entrenador del Lengokoak.

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