04/01/09

Con los zapatos sucios

La Real regala otros dos puntos en el 94'

La jornada, muy propicia para los blanquiazules, permite a la Real aguantar en el grupo perseguidor de la cabeza




La Real quiere subir a Primera. Se lo pidió a Olentzero. Ahora, por si acaso, toca a los Reyes. Magos Y este lunes a la noche pondrá los zapatos a los pies de la chimenea que tanto trabajo ha tenido en los últimos años quemando oportunidades y proyectos a cada cual peor. Pondrá los zapatos con la ilusión de que los Reyes se porten y traigan el resultado que en el campo se está escapando casi una vez por semana.

Córdoba no fue una excepción y en el minuto 94 la Real dejó escapar un par de valiosos puntos. Como los tres que regaló en Albacete. La tendencia que sí ha cambiado la Real es la de marcar dos goles en el mismo partido. Hay que remontarse al partido de Tarragona el primero de noviembre para recordar dos goles a favor de los de Lillo en el mismo choque. Para verlos en contra, basta con volver a Albacete.

Del Carlos Belmonte el equipo volvió con las mismas sensaciones que vuelve de Córdoba: imposible fallar contra el Rayo Vallecano (domingo 11, 17h, Anoeta). En aquel paso de una huida hacia adelante, un pobre Salamanca malcayó en Anoeta. Agónicamente, pero cayó. Hoy, un mal Córdoba que justificaba su pésima posición en la tabla empataba primero a uno y después a dos gracias a una concesión de Carlos Martínez por no cubrir a Arteaga -autor del tanto- y a un minuto de regalo del árbitro, Pino Zamorano.

Árbitros y equipos se confabulan en montar la peor competición posible. Esta Segunda no es la de hace unos años. La temporada pasada ya sirvió para aprender que el infierno no era tan caliente como se pintaba. De hecho, es frío y mediocre. Algunos ven la botella medio vacía y dicen que así cualquiera da la sorpresa en cualquier campo. Por el bien, el interés de la competición. Y, viendo el resto de resultados de la jornada, no es algo negativo. El problema viene cuando la Real se suma a la tontería con un cúmulo de despropósitos que los rivales acaban por aprovechar.

Diego Costa o Pierini engrosan una lista de verdugos que aumenta con más rapidez que hasta ahora. Entre cada choque que la Real encajaba dos goles o más pasaban dos meses (Zaragoza, Castellón y Albacete). Racha rota, aunque el equipo sea todavía el menos goleado de la categoría (14 goles). De nada sirve adelantarse en el marcador si sobrepasar el umbral del minuto ochenta supone echarse a temblar. Más datos: de cinco partidos en los que la Real ha marcado dos goles -de esa barrera no ha pasado en 18 choques-, tan solo en dos ha conseguido amarrar la victoria pese a esos buenos guarismos defensivos.

Córdoba repitió el último de los guiones. La Real domina el choque con un rival muy mediocre e incluso logra adelantarse con un buen tanto de Marcos tras una mejor jugada de Labaka, que conduce el balón desde atrás. Debe sentenciar en la primera parte un choque en el que la afición local se pone en contra de los suyos, pero nada. La intensidad del ataque blanquiazul baja, el juego se vuelve distendido y el Córdoba empieza a respirar.

Respira tanto que parece que no está. Hasta que marca el empate a uno. Y zarandea a los de Lillo queriendo un segundo gol que Ansotegi, en la misma jugada, tan rápido permite como evita. Y vuelve a invertir la tendencia hasta llegar al 1-2 de Prieto a pase de Marcos. Contraataque bien llevado y victoria momentánea que tiene visos de convertirse en definitiva: las ocasiones en favor de la Real se suceden, pero no entran. Y repetición de la primera parte hasta llegar al 94', donde el Córdoba empata para jolgorio de los suyos y enfado del preparador de porteros realista.

Xabier Manzisidor, cuenta Pino Zamorano en el acta, acabó expulsado. Quizá los Reyes estén de viaje y no se hayan enterado de este suceso, pero el colegiado expulsó al preparador. Y lo justifica: "Al final del partido expulse al Sr. Xabier Mancisidor Macazaga, de la Real Sociedad con licencia de ayudante sanitario por dirigirse a mí en los siguientes términos, dentro del túnel de vestuarios 'pitas lo que quieres, no tienes ni puta idea'. Cuando me disponia a entrar en mi vestuario se dirigió a mí en los siguientes términos 'PUTO SINVERGÜENZA', incidencia que me comunicó el cuarto árbitro". Lo que cualquiera que haya visto su show le podría haber comentado, de mejores maneras, eso sí, a Pino Zamorano.

Porque el castellano-manchego ya tiene otra para apuntar a su haber. El Córdoba llevaba ya nueve córners fallados. El último, justo antes del décimo. En el que fue la vencida. Pierini remataba con el saque de esquina y dejaba a los de Lillo con la misma cara que en Albacete. Algunos realistas, parte interesada, hablan de un par de manos en el área local que el trencilla dejó de señalar. Suma y sigue, Pino.

La pésima labor de Pino Zamorano no debe esconder la flojera y las carencias de la Real, que pese a dominar, no remata. El Córdoba bebió de la solidaridad de los realistas como si estos quisieran ayudar a los más necesitados y enmendar a última hora una trayectoria más digna de carbón que de oro, incienso y mirra. El ascenso está pedido, pero ese paquete con un papel de regalo tan bonito no se puede abrir, al menos, hasta junio.

1 comentarios:

Atléti1903 dijo...

Buenas,la Real Socieda ha sacado un punto de Cordoba,donde pudieron ser tres,si no le hubieran marcado en descuento el empate.La Real Sociedad es un claro aspirante a ascender a la 1º división,saludos!
www.atleti1903.blogspot.com