19/08/08

My way, por Jurdan Arretxe

Primeran


Todos sabemos que la deuda de la Real es descomunal y que la due diligence dice cosas malas. Muy malas. Tanto que Miguel Fuentes, María de la Peña y Juan Larzabal lanzaron un ultimátum al Consejo para que entregaran una copia de dicho informe en un plazo de dos días. Si no, se encontrarían con una denuncia en el juzgado. Ni los unos entregaron ni los otros ejecutaron la amenaza.

Pero esto ya aburre, cansa y agota al aficionado de a pie -a unos pocos, que se creen muchos, les gusta revolverse en estas historias-. A punto de arrancar una nueva temporada, la Real arrastra problemas en el campo y fuera de él. En los partidos se están repitiendo errores que ponen en el disparadero a determinados jugadores. Quizá están pasando por un momento más bajo de forma. Si en tres meses siguen igual, habrá quien se lamente por no resolver los problemas que ya se aprecian en agosto. Los hay quienes están ilusionados con el 3-4-3 y los hay quienes pasan hasta el 31-A, la hora de la verdad en el terreno de juego.

Porque fuera de él, todas las horas son las de "la verdad". Pocas verdades que parezcan verdades se escuchan se ponga la oreja donde se ponga. Badiola apostó por "medidas imaginativas" para sacar a la Real de la crisis. ¿Pedir la condonación de la deuda a Kutxa y Diputación lo es? ¿O es una medida de cara a la galería ante la más que previsible negativa a perdonar? ¿Quién aceptaría hacer eso con un dinero que no es suyo sino de todos los que le han elegido y más teniendo a las espaldas supuestamente todas las fechorías que canta la due diligence? La operación Sunday Morning solo parece que es la primera de tantas calamidades que algunos entes forales habrían realizado o permitido con la dejación de sus funciones de "vigilancia". A la Diputación no le interesan más escándalos del estilo como el del caso del jefe de la Hacienda Foral de Irun, José María Bravo.

A día de hoy no sabemos si lo anterior es verdad o es mentira. Por eso, no hay nada mejor y purificador que quien se haya sentido agraviado por el Consejo, denuncie, y que éste ponga en marcha todas las acciones judiciales necesarias contra los anteriores miembros de la sociedad que hubieran actuado sin la debida diligencia según la DD. Lo que sí sabemos es que, ley concursal mediante, plaza Gipuzkoa es ahora, con Iñaki Badiola al frente de la Real, cuando "ha cerrado el grifo".

Después de todo, los hombres de Badiola deberían empezar a aportar soluciones de verdad que saquen a la Real de donde está. Si los beneficios de las tiendas de China -si existen- no van a llegar hasta quitar el déficit, podemos esperar sentados en el cementerio esperando al cadáver del club. La única solución de resurrección e independencia de los poderes es el capital privado a mansalva. Si no, a casa.

La Real está en una mala situación ante el panorama que se avecina en el mundo del fútbol. No es la primera vez que cito la entrevista al presidente del D.N.C.G. (Direction Nationale du Contrôle de Gestion), François Ponthieu, en el libro Marketing & Football: an international perspective. Este dirigente del fútbol francés relaciona la situación económica del país con la del fútbol.

Así, el fútbol inglés domina por varios factores entre los que sitúa "la experiencia en el capitalismo y su gestión profesional de los clubes. Por otro lado me maravillan cómo equipos españoles e italianos pagan mucho más a los jugadores cuando sus economías han sido más débiles que las nuestras. ¿De dónde llega el dinero? ¿Cómo pueden comprar los mejores jugadores del mundo sin tener presupuestos equilibrados?", en alusión a la falta de organismos de control en estos países.

Más adelante lo recoge (y hace un año ya escribimos al respecto sin que la situación haya cambiado, por desgracia): "Solo aquellos clubes que sean económicamente fuertes y sean capaces de sobreponerse al probable decrecimiento del valor de los derechos de televisión sobrevivirán". Vale que de haber puesto más atención en el terreno de juego en Mendizorroza hubiésemos ascendido y logrado recuperar el contrato de 80 millones de euros en cinco años con Mediapro, pero visto el estado de la Real, sería meter dinero en un sumidero, como dijo Iñaki Badiola en la presentación de noviembre en referencia a si temía, precisamente, injerencias políticas: "Me hubiera gustado que [Markel Olano, diputado general] antes se hubiera zambullido en nuestro proyecto y después, que hablara. Aún así, vamos con la mano tendida. No es cuestión de dinero, sino de gestión y dinero alternativo. Metes 10 millones de euros y se van porque el pasivo se los 'come'".

La Real está en Segunda, no Primeran, y desde luego, visto el estado de la institución tampoco se puede decir que está Primeran. Lo único que se puede salvar de este macroincendio continuo que recuerda a la rama que vio arder Moisés es la afición. El resto, salvo el eslogan de las banderas, de Primeran tiene poco.

PD: Ocho meses después de anunciar el fichaje de Nikola Zigic, el entonces candidato a la presidencia de la Real anuncia hoy que va a impulsar una especie de periódico digital de la Real, Primeran. ¿Será un medio que de verdad sirva para mejorar la situación de la Real, será una reedición del RS+ o una copia del Aló, Presidente? "En este lugar -como diría Chávez- huele a azufre".