Análisis: las Sanzdanzas malagueñas
Lorenzo Sanz (perfil de El Mundo en 1996: "L.S.: cómo se hizo rico") adquirió el 96% del Málaga CF, SAD, a finales de julio del 2006, cuando Antonio Asensio Mosbah, vicepresidente del destacado Grupo Zeta de comunicación (El Periódico de Catalunya, Interviú o Sport) puso el equipo a la venta tras el descenso bajo la presidencia de Serafín Roldán.El hijo de Antonio Asensio, ex mandatario de Antena 3 junto a Mario Conde tras el antenicidio de 1992 -en el que se vieron favorecidos los intereses del Grupo PRISA-, dejó en manos del ex presidente del Real Madrid la propiedad del equipo costasoleño por unos 1.000 millones de pesetas, amén de que se hiciera cargo de la deuda del club, que entonces ascendía a 6.000 millones. Antes, el ex administrativo de la notaría de Blas Piñar ya fue dueño del Parma en el año 2005 e intentó desembarcar, pocos meses antes de llegar a La Rosaleda, en el Elche CF.
Tras sentar a su hijo Fernando, ex futbolista y marido de una de las hijas de Antonio Asensio, en el sillón presidencial, han sido varias las ocasiones en las que se ha insinuado con la venta y consiguiente salida de la familia Sanz del Málaga. En julio del 2007 -un año después de la compra efectuada en Marbella-, y cuando el Málaga estaba en una grave situación económica y debía hacer frente urgente a un pago de dos millones de euros, Fernando Sanz habló en privado de su salida y del grupo mexicano que podía llegar al Málaga. Su padre Lorenzo tuvo que salir a la luz pública para decir que "no hay nada de nada. Está todo exactamente igual que siempre", que "nada, no pasa absolutamente nada" y que "el dinero se va a pagar esta semana". Quienes quieran negar la labor del ex presidente madridista en el seno del Málaga, tienen por delante una ardua tarea.
Relación que se mantiene en la actualidad según corrobora la grabación hecha pública por la Cadena SER. Por de pronto, y partiendo de la autenticidad de la voz del propietario del Málaga -que queda implícitamente confirmada cuando, con luz y taquígrafos, responde a esa grabación- esa conversación entre el periodista de la cadena del Grupo PRISA y Lorenzo Sanz demuestra que el ex presidente del Madrid conoce al agente en cuestión y que existieron conversaciones previas en las que se hablaron de cifras -en las que no se ponen de acuerdo-.
Ante lo llamativo de las cifras (dos ofertas por 250.000 y 130.000 euros), dicen por Málaga que su club "no tiene ni saliva para pegar sellos". Basta remontarse a hace unas pocas semanas cuando la Real, con un fondo de maniobra negativo de 22 millones de euros, tenía dinero de sobra para realizar la "compra encubiertas" de los partidos de Tenerife y Salamanca.
Las conversaciones hechas públicas no nombran en ningún momento al Málaga CF -como tampoco lo hacían los jugadores del Salamanca sobre la Real tras empatar en Gijón-, pero vistos los partidos de los que se habla, los intereses que muestra y quién es quien lo hace, parece descabellado pensar que no estuviera pensando en favorecer a la entidad de Martiricos.
Porque, al igual que la Real, el equipo de los Sanz necesita el ascenso. El plan de viabilidad diseñado a principios del 2008 -con el equipo en las primeras posiciones y con mucha renta sobre el cuarto clasificado- solo contempla un Málaga en Primera División hasta, al menos, el año 2012. A mediados de abril, el juez de lo Mercantil malacitano, Enrique Sanjuán Muñoz, convocó una Junta de Acreedores para este próximo jueves 12. En esa fecha, el Málaga adeudaba a Hacienda 16 millones de euros. No lograr el ascenso sería el billete de salida para los Sanz. "Subir o vender el club", titulaba La Opinión de Málaga el pasado 30 de mayo.
Y por si fuera poco, el martes el Comité de Disciplina Deportiva deberá tomar cartas en el asunto puesto que, más allá de los rumores, una persona ha dado el paso de denunciar a Lorenzo Sanz ante la Federación. Y si hubiera más pruebas que hablaran de la existencia de un delito, se podría sumar otro: los partidos formaron parte de la cuadragésimo quinta jornada de la Quiniela, juego de azar. Aunque quizá no tanto como adivinar cómo va a acabar este caso.

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada