6/05/08

Carril del Siete, por Erik Bretos

Una oportunidad para Markel


El juego del equipo no me convenció. Estoy seguro de que si la pelotita no llega a entrar se habría hablado de un equipo espeso y falto de ideas. Es más, creo que la primera media hora de juego fue de lo peor de los últimos tiempos. Pero ahí apareció Martí para dar un auténtico recital. Dos jugadas majestuosas del mallorquín que nos hicieron levantar del asiento. Porque era cuestión de tiempo. Había que esperar a que el partido cayera por su propio peso a favor de la Real. Porque ellos no necesitaban los puntos y nosotros sí. La necesidad de ganar nos dio la victoria.

Empezamos con mal pie por la lesión de Aranburu pero Gaizka Garitano se encargaría de despejar los fantasmas antes del descanso. Elustondo fue el recambio del azpeitiarra. El de Beasain tuvo ante sí una nueva oportunidad que, en mi opinión, volvió a desaprovechar. Pasó desapercibido por el terreno de juego y su participación en el juego realista fue más bien escasa. Su gran capacidad para llegar al remate le salvó en la primera vuelta. Su juego era el mismo pero goles importantes gracias a su llegada desde atrás le concedieron un sitio en el once de Coleman. Ahora Lillo parece contar también con él antes que con Larrea o Markel Bergara para un puesto en la medular.

Y no me gusta. No me parece que estén actuando bien con ellos. Especialmente con Markel. Creo que el de Elgoibar tiene unas cualidades que no estamos sabiendo aprovechar. Además de ofrecer un gran despliegue físico, no le tiemblan las piernas cuando el cuero está en sus pies y lo juega con sentido. Lo demostró con un partidazo ante el Málaga en la primera vuelta pero una inoportuna lesión en Sevilla no le permitió tener continuidad. Mientras Elustondo debe aparecer más en la elaboración del juego, Garitano me sigue sin convencer. Creo que ralentiza el juego y abusa de las faltas a la hora de defender. Sin embargo, no voy a menospreciar su gran juego aéreo porque, como el otro día, da muchos puntos. Dije hace tiempo que me gustaría ver un doble pivote formado por Markel y Martí. Por ahora, parece que el de Elgoibar tendrá que esperar. Pero espero que no por mucho tiempo porque me temo que un talento como el suyo puede enfriarse en los banquillos.

Mientras que Badiola sigue empecinado con Zigic, el equipo debe centrarse domingo a domingo en cumplir su trabajo. Porque si lo hacen, los demás pincharán. Y como Zigic no está cada día en Zubieta, debemos luchar con las que sí son nuestras armas. Empecemos por utilizar a Markel.