23/04/08

En caliente, por Diego Carasusán*

Una tarde en el cine

El partido era el domingo a las 18 horas, en Anoeta, y tenía fiesta en el curro. Todo se ponía de cara para hacer una excursión hasta Donosti y ver a la Real frente al Nàstic, pero decidí que no. Para alegría de mi mujer, ni siquiera se lo llegué a proponer y, en cambio, le ofrecí ir al cine…, ¡a la misma hora del partido!

Las otras alternativas eran quemar mis pestañas en la pantalla del ordenador; teclear la página 204 del Teletexto; o intentar sobrevivir a las taquicardias que me produce escuchar el carrusel deportivo de la radio.

Para poder aguantar el sprint final de la Liga necesito un corazón fuerte. Por eso, decidí darle un descanso el domingo y distraerme durante esas dos horas en una sala de cine. Además, y para que todo fueran sensaciones positivas, mi mujer eligió -con buen criterio- ir a ver una comedia. La elección fue ‘Fuera de carta’, una típica película de enredo que consiguió su objetivo: pasar esas fatídicas dos horas de partido entretenido y entre carcajadas.

Eso sí. Nada más salir de la sala fui con un rayo hasta casa para ver el resultado de la Real. Fue entonces cuando llegó la decepción. Tengo la infantil manía de mirar primero los goles que lleva nuestro adversario antes de ver el marcado final. Así, las noticias no podían ser mejores. El partido había concluido y el Nàstic no había marcado. El empate estaba asegurado, pero jugando en casa y jugándonos lo que nos jugábamos el domingo, no podía ni sospechar que el rosco del Nàstic iba a ser igual de grande que el que lucía en nuestro casillero. La decepción todavía creció más cuando comprobé que el Sporting había goleado al Sevilla Atlético y que, además, el Castellón logró vencer al Eibar en Ipurua.

Ya lo dije la semana pasada y lo repito esta: los puntos, de uno en uno, ya no valen; y menos cuando nuestros rivales no desaprovechan sus ocasiones de sumar de tres en tres.

Ahora sí que no queda margen de error y hay que ir a Málaga como si fuera la última oportunidad. Ya no hay nada que perder y sólo nos queda dar la cara y dejar la piel sobre el césped en los ocho partidos que quedan. Por mi parte, prometo que en lo que resta de temporada no me voy a esconder en una sala de cine cuando juegue mi equipo.

Desde hoy y hasta el final… ¡Aúpa Real!

* Diego Carasusán es escritor (autor del libro "Txapeldunak" en conmemoración de los 25 años de la primera Liga de la Real), presidente de la Peña Real Tudela y periodista del Diario de Navarra