19/04/08

El rival: Nàstic de Tarragona

Trayectorias hermanas


Vista la plantilla del Nàstic de Tarragona a principios de temporada, nadie podía imaginar que el conjunto catalán estaría lejos de los puestos que a estas alturas de la temporada ocupa la Real. Tortolero, David García, Abel Buades, Arpón, Diop, Campano, Maldonado o Pinilla no parecen completar un equipo que aspire a sufrir hasta el final para salvarse.

Pero, de seguir la trayectoria que llevan, así será. Con un cambio en el juego tras la llegada del ex-Albacete y ex-Atlético de Madrid, César Ferrando, el Nàstic ha mejorado mucho su juego, llegando a empatar a tres en un loco partido disputado en Gijón hace dos semanas. A dos de la salvación (19º) y a 17 de la Real (4ª), el Nàstic está obligado a ganar en Anoeta y como ha anunciado su entrenador, llegarán -como ya han hecho equipos de la zona baja como el Racing de Ferrol o el Poli Ejido- a jugar con las ansias de los locales, que en boca de Martí ya avisan de que "el partido no se gana en el minuto uno".

Con la importante baja de Pape Diop -cuyo esguince de ligamentos deja al Nàstic sin sustituto natural en el centro del campo-, Ferrando deberá recomponer el trivote que tan buen y consistente juego ha creado en las últimas semanas. Así, Jandro -recuperado- o Rabiu -debutaría como titular, fichado en enero- podría acompañar a Abel Buades y Medina. Por las bandas correrán Campano -que volverá a su posición después de jugar de lateral derecho- y Maldonado. Arriba, solo, jugará Moisés García, hermano del lateral realista Gerardo.

Los cinco hombres de atrás en el Nàstic bien podrían ser Rubén en la puerta y Óscar López, Abraham, Mairata y Mingo en la línea de cuatro. Atrás es donde más problemas presenta. Aunque en Gijón se llevaron tres goles, en los otros cuatro últimos partidos ha encajado tres goles, dos de ellos del Numancia. Vistos los resultados y el juego, el Nàstic es un equipo muy competitivo -como reconoce su entrenador- y de una claridad de ideas sorprendente para un equipo que está en la peligrosa situación en la que se encuentra.


Foto: el centrocampista Arpón controla el esférico en el choque de ida (Nàstic de Tarragona)