Always look at the bright side of life
Qué recuerdos en todos estos años en Anoeta: aquel 5-0 al Athletic. Aquel gol de Kodro en el descuento a Paco Buyo. Aquel 4-2 al Madrid cuando ganábamos a todo Cristo. Cuando Darko marcó de “penalty” al Olimpiakos, o cuando De Paula nos “llevó” a octavos de la Champions contra el Galatasaray. Tantos recuerdos así, y sin embargo otros muchos más para olvidar. Como aquel 0-6 con Clemente en nuestro banquillo. O el “penalty” de Savio. Que aunque al final no ha sido determinante, sirvió para ser imagen de esta temporada y pasar a la historia.
Lo hemos dejado. Parecía imposible, y a base más de corazón y “suerte” que de buen juego estuvimos a “nada” de lograrlo. Teníamos 3 partidos por delante, dos de los cuales los contábamos por victorias, y hemos sumado 2 míseros puntos. Nos hemos despedido. Es la imagen de toda la temporada, un equipo que se hundió, que quiso hacer el trabajo que normalmente hace en 19 jornadas en 14 y dejándole más ventaja a los rivales. Nos hemos complicado la vida solos.
Y todos tenemos la culpa. Desde el “ex -presi(-diario)”, hasta la presidenta, pasando por la afición. Pero estamos en lo de siempre, solamente sabemos culparnos y no buscar soluciones. Y llevamos tiempo buscando soluciones sin mirar que es lo que realmente fallaba: TODO. Ahora es un poco tarde para salvar la categoría, pero aún no lo es tanto para salvarnos de lo que puede venir. Porque no queremos que esto sea el comienzo del fin, sino todo lo contrario. Este descenso debe servir para hacer bien las cosas, pensar en dónde está el Sevilla y dónde estuvo. Es el “espejo” más cercano al que deberíamos mirarnos y ponernos guapos. Pensemos en cómo hacer las cosas para estar en Primera en nuestro centenario (2009). Y tras salvar la categoría un par de años, estar dispuestos a dar un salto de calidad “definitivo” . La misma historia 40 años después, no pido más.
De momento imaginémonos a Gari marcando en el minuto 90 en el Molinón el gol del ascenso. Ya que el Puertollano no se ha dignado en ascender a segunda. Veámosle el lado bueno a todo: “Always look at the bright side of life”.
